Irán quedó aislado este lunes al decidir sus países vecinos cerrar las fronteras por miedo a la propagación del coronavirus que, según los datos oficiales, causó ya la muerte de doce personas en el país, aunque la situación podría ser más crítica.

El Ministerio de Salud informó que se habían registrado 18 nuevos contagios en las últimas 24 horas y que cuatro personas más habían fallecido, elevando la cifra de muertos a doce y de infectados a 64.

Este balance fue puesto, sin embargo, en duda por el diputado de la ciudad de Qom, Ahmad Amirabadí, quien aseguró que al menos 50 personas murieron por el COVID-19 en su urbe y que las medidas adoptadas por las autoridades para prevenir su propagación "no han sido eficaces".


"En la sesión del Parlamento pedí al ministro de Salud (Saad Namakí) que ponga en cuarentena a Qom e incluso discutí con él, porque están mintiendo a la población", dijo el diputado, citado por la agencia semioficial ILNA.

Amirabadí explicó que "los enfermeros no tienen ropa adecuada de cuarentena" y que cuatro especialistas enviados para tratar la epidemia abandonaron la ciudad en horas de la noche del último domingo.

El diputado alertó asimismo que en la ciudad hay "escasez" de equipos de diagnóstico del coronavirus y de mascarillas en las farmacias.

Esta falta de mascarillas y de líquido desinfectante es una realidad también en las farmacias de Teherán desde hace varios días, según pudo constatar la agencia EFE en un recorrido por más de una decena de estos establecimientos.

"La mascarilla la compré hace ya un tiempo, pero últimamente se consiguen con mucha dificultad. El Ministerio de Salud ha dicho que va a repartirlas de modo gratuito, pero no sé exactamente cuándo será", dijo el motorista y repartidor Sadeq Yamalinya, con la boca cubierta.

Ante las declaraciones del diputado de Qom, el Ministerio de Salud negó esas cifras elevadas de muertos y contagiados y reiteró que por ahora las autoridades rechazan la idea de poner ciudades en cuarentena.


"No creemos en la cuarentena completa de una ciudad", subrayó el portavoz de Salud, Kianush Yahanpur, quien desglosó que los 18 casos nuevos se registraron en Qom (ocho), Teherán (tres), Isfahán (dos), Markazí (dos), Gilán (dos) y Hamedán (uno).

Qom, centro teológico de Irán al que acuden miles de peregrinos y seminaristas de todo el mundo, es el origen de la epidemia y varios de los infectados en otras provincias habían viajado a esta ciudad santa en los últimos días.

El aumento del brote de coronavirus en Irán, sumado a que los casos positivos diagnosticados en otros países de la región están vinculados con la República Islámica, llevó a los Estados vecinos a tomar medidas.

Turquía, Pakistán, Afganistán, Irak y Armenia cerraron sus fronteras terrestres con Irán, mientras que otros países de la región, como Kuwait, Omán, Jordania y Arabia Saudí, tomaron medidas para impedir la llegada de personas procedentes de la República Islámica.