La noticia de la desaparición de las niñas de Tenerife, que terminó en el hallazgo del cuerpo de la hermana más chiquita, Olivia, de seis años, conmovió al mundo entero, en un caso de violencia vicaria. Días previos a que la Guardia Civil, ayudada por el barco del Instituto Oceanográfico de España, encontrara a una de las nenas, la mamá había publicado un desgarrador mensaje en las redes sociales.

"Chiquitinas el mundo está con ustedes y gracias al mundo, las vamos a encontrar. No lo duden", fue el fuerte y conciso mensaje de Beatriz Zimmermann, la ex esposa del monstruo de Tenerife, Tomás Gimeno.

Luego del terrible hallazgo, un portavoz de la familia, Joaquín Amills, aseguró que la madre "está destrozada" por lo sucedido.

Además, Amills definió a Gimeno como "un sujeto narcisista y egoísta". "Le gustaba ser el protagonista de todo pero a la vez en círculos muy concretos. Era una persona ególatra, completamente inmadura e infantil con unos caracteres de una personalidad muy machista", manifestó.

El portavoz indicó que el padre de las niñas "tuvo la forma de actuar de tener a Beatriz el resto de su vida pensando que sus hijas estaban desaparecidas" y que por ese motivo, "actuó de una manera tan cruel, vil e innoble porque sabía que donde dejó a las niñas era difícil encontrarlas y no podía pensar en los trabajos del buque".

"Pensaba que Beatriz iba a sufrir el resto de su vida por no poder cerrar el duelo congelado y tendría que aprender a sobrevivir", explicó Amills sobre el cruel y siniestro plan de Gimeno.

Actualmente el buque cargado con un magnetómetro continúa buscando el cinturón de buceo de Tomás Gimeno, el cual podría ayuda a dar con el paradero de Anna, de un año.