El presidente catalán, Carles Puigdemont, evitó aclarar si declaró la independencia y lanzó una nueva oferta de diálogo, al responder al ultimátum del jefe del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, quien le exigió aclarar la situación de Cataluña antes de avanzar en medidas extraordinarias que pueden derivar en la intervención de la norteña región.

Dos horas antes de que venciera el plazo que le dio Rajoy para que confirmara con claridad si había declarado o no la independencia de Cataluña, Puigdemont envió una carta a La Moncloa, sede del Ejecutivo, en la que no responde de forma concreta y, en cambio, ofrece abrir un plazo de negociación de dos meses para alcanzar una "solución acordada".

Puigdemont remarca que el 80 % de los catalanes están a favor de que se celebre un referéndum de autodeterminación y le dice a Rajoy que "aceptar la realidad es el camino para resolver los problemas".

"La suspensión del mandato político surgido en las urnas el 1º de octubre demuestra nuestra firme voluntad de encontrar la solución y no el enfrentamiento", añade el líder secesionista, amparándose en el referéndum favorable a la secesión que se llevó a cabo pese a que había sido prohibido por la Justicia española.

"Nuestra propuesta de diálogo es sincera y honesta. Por todo ello, durante los próximos dos meses, nuestro principal objetivo es emplazarle a dialogar y que todas aquellas instituciones y personalidades internacionales, españolas y catalanas que han expresado su voluntad de abrir un camino de negociación tengan la oportunidad de explorarlo", prosigue Puigdemont.

En este marco, el líder secesionista le pide a Rajoy revertir "la represión contra el pueblo y el gobierno de Cataluña" y concretar "lo antes posible" una reunión. "No dejemos que se deteriore más la situación. Con buena voluntad, reconociendo el problema y mirándolo de cara, estoy seguro que podemos encontrar el camino de la solución", concluye.

Junto con su misiva, Puigdemont adjunta varios documentos, entre ellos su intervención del pasado martes en el Parlamento regional, donde afirmó que asumía el mandato del pueblo para declarar la independencia, pero al mismo tiempo pidió a los diputados que dejaran en suspenso esa decisión para explorar una vía de diálogo. El requerimiento del gobierno central advertía a Puigdemont que no aceptaría una evasiva como respuesta.

"En el caso que la respuesta sea afirmativa y a estos efectos la ausencia de contestación y/o cualquier contestación distinta a una simple respuesta afirmativa o negativa se considerará confirmación, se le requiere, de acuerdo con el artículo 155 de la Constitución, a fin de que (ordene. la revocación de dicha declaración de la independencia", sostiene el texto que le envió el Ejecutivo central al presidente catalán. . 

72 horas de plazo

El gobierno español de Mariano Rajoy lamentó que Puigdemont haya decidido "no responder" al requerimiento sobre si declaró la independencia pero le avisó que todavía tiene la oportunidad de evitar una intervención en Cataluña mediante una rectificación de su posición antes del jueves a las 10.

Ese día vence el segundo plazo que el Ejecutivo español le dio al líder secesionista para revocar la declaración de independencia, en caso de que se hubiese producido, y volver a la legalidad.
 
"Tiene la oportunidad de decir que no debe revocarla porque no la ha declarado", aseguró la vicepresidenta del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en conferencia de prensa en el Palacio de La Moncloa, sede del Ejecutivo.

"No resulta creíble para nadie que el señor Puigdemont haga un llamado al diálogo al gobierno cuando se lo ha negado a los grupos de la oposición en el parlamento catalán, y ha hecho una política de hechos consumados", dijo Sáenz de Santamaría.

"Invitamos al señor Puigdemont a debatir donde se debaten los grandes temas del país. Tiene una última gran oportunidad de dialogar. Nada le niega el diálogo, pero este tiene que hacerse dentro de la ley, con la máxima claridad, y en donde reside la soberanía, en el Congreso de los Diputados", añadió la vicepresidenta.

Asimismo, Sáenz de Santamaría advirtió a Puigdemont que "está en sus manos evitar que se den los siguientes pasos". "El plazo que ahora nos marca es el del jueves a las 10 de la mañana", remarcó.

Fuente: Télam