"El video habla por si mismo", comentó el alguacil adjunto del condado de Las Vegas, Kevin McMahill.
 

 


La filmación muestra el caos que se desató en los instantes inmediatamente posteriores al tiroteo, con los agentes que intentan determinar la dirección de los tiros y, a la vez, buscan mantener la gente a salvo.

Entre sirenas y ruidos de disparos se escucha la gente mientras grita: "¡Nos están disparando!"; por su parte la policía grita "¡váyanse!".

Según el funcionario, el asesino estuvo disparando "entre 9 y 11 minutos" contra los miles de asistentes a un festival de música country.