Autoridades de Estados Unidos detuvieron este jueves a los últimos cuatro del grupo de militantes chavistas que habían tomado la embajada de Venezuela en Washington y el gobierno de Nicolás Maduro advirtió que estudiaba "respuestas" en el contexto del "principio de reciprocidad".

La embajada había sido tomada semanas atrás por activistas chavistas para impedir el ingreso de los representantes designados por el presidente interino Juan Guaidó, luego de que se retiraran los diplomáticos nombrados por el chavismo tras la ruptura de relaciones entre ambos países.

El Servicio Secreto estadounidense "ejecutó órdenes federales de detención contra las personas que estaban dentro de la embajada", informó uno de los voceros del organismo, Mason Brayman, según la agencia de noticias EFE.

"Cuatro personas fueron detenidas en el interior, pero no puedo confirmar si fue el Servicio Secreto; es una violación de la Convención de Viena", afirmó Ariel Gold, directora de la ONG Code Pink, que organizó la toma de la embajada.

"Fuera los invasores de nuestra embajada; cesó la usurpación; ha tomado tiempo y esfuerzo, pero cumplimos con los venezolanos; gracias al gobierno de Estados Unidos, el Departamento de Estado y cuerpos de seguridad por su apoyo por hacer cumplir las leyes y los tratados internacionales", dijo el representante diplomático de Guaidó ante Washington, Carlos Vecchio, en Twitter.


Vecchio había convocado a los venezolanos en Washington a reunirse este jueves por la tarde, a partir de frente a la sede de la embajada.

Mientras tanto, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, advirtió que su gobierno "se reserva y evalúa respuestas en el marco del derecho internacional, amparadas en el reconocido principio de reciprocidad".


En una serie de mensajes en su cuenta en Twitter, Arreaza consideró que el edificio de la embajada venezolana fue "tomado e invadido por un despliegue policial sin precedentes".