Kim Jong-Un enfrenta una relación tortuosa con Estados Unidos

El hilo está a punto de cortarse. Pese a los esfuerzos de la comunidad internacional por evitar una escalada bélica, los gobiernos norcoreano y yanqui parecen decididos a destrozar el mundo. “ Estados Unidos ha declarado la guerra contra nuestro país”, afirmó el canciller de Pionyang. Y mientras la Casa Blanca lo negó, desde Corea del Sur pidieron un poco de calma.

“Teniendo en cuenta que Estados Unidos ha declarado la guerra contra nuestro país, tenemos todo el derecho de aplicar medidas para evitarlo”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Norte, Ri Yong-ho, quien aseguró que, en respuesta, su gobierno podría derribar aviones yanquis, incluso, fuera de su espacio aéreo.

“Trump declaró que nuestro liderazgo no estaría por mucho tiempo más. Declaró la guerra a nuestro país”, insistió, por lo que la advertencia de atacar aviones merece especial atención debido a los constantes ensayos militares estadounidenses y surcoreanos en zonas cercanas a la frontera.

La respuesta

La retórica ofensiva y despectiva emanada por el presidente Donald Trump fue apaciguada por la vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders, quien aseguró que no declararon ninguna guerra. “Sugerir eso es absurdo”, dijo y advirtió: “Nunca es apropiado que un país dispare contra las aeronaves de otro cuando se encuentran en aguas internacionales”.

En ese sentido, una portavoz del Departamento de Estado, Katina Adams, agregó que “ningún país tiene derecho a disparar sobre las aeronaves o barcos de otro país en espacio aéreo internacional o aguas internacionales”. Lejos de avanzar hacia la paz, el Pentágono anunció que prepara “opciones” militares para responder al gobierno de Kim Jong-un en caso de continuar con sus “acciones provocativas”.

Un mensaje peligroso

En medio de la ofensiva dialéctica que lleva meses y que tuvo un punto cumbre durante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, donde Trump volvió a disparar contra el presidente de Corea del Norte, al que llamó “hombrecito cohete”, uno de los portales de difusión de la administración de Kim publicó un video en el que puede verse a Trump, seguido de un supuesto ataque a bombarderos y al portaaviones “Carl Vinson”, una de las insignias de la marina yanqui, luego de que cazas estadounidenses sobrevolaran la península coreana.

“Si los (aviones) F-35, B-1B y el ‘Carl Vinson’ lideran el ataque, irán a su tumba”, aseguró el texto oficial, antes de definir al jefe de la Casa Blanca como un “demente”. En el final, el video muestra la bandera yanqui en llamas, mientras que, de fondo, aparece un cementerio.

Pedido de paz

Mientras la guerra avanza de una manera que parece inevitable, Corea del Sur le suplicó a Estados Unidos que evite “una mayor escalada de tensiones” con su vecino del norte. La canciller Kang Kyung-wha fue quien indicó que Estados Unidos debe “manejar la situación” ante las “provocaciones” del gobierno de Kim Jong-un.

Es muy probable que Corea del Norte haga otras provocaciones. Es imprescindible que nosotros, Corea y Estados Unidos, juntos, manejemos la situación para evitar una mayor escalada de las tensiones o cualquier tipo de choques militares accidentales que pueden salirse rápidamente de control”, concluyó.