La policía de Cataluña rodeó la tradicional basílica. 

Por varias horas el terror se volvió a apoderar de los vecinos y turistas de Barcelona. Policías de Cataluña especializados en explosivos acordonaron la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona para inspeccionar una camioneta sospechosa que resultó ser inofensiva, en el marco de un “operativo antiterrorista” a casi un mes de la muerte de 16 personas en atentados islamistas en la ciudad española.

En un tuit, la policía de la región del norte de España dijo que las tareas de los agentes permitieron descartar que la camioneta sospechosa estuviera cargada con material peligroso y agregó que la situación se había normalizado y que no había ningún detenido por el episodio. La policía desalojó tanto la Sagrada Familia como los comercios cercanos “para garantizar el trabajo policial”, luego de anunciar por Twitter que agentes de desactivación de explosivos inspeccionaban una camioneta con dos ocupantes y de pedir a las personas que viven cerca de la basílica que permanecieran en sus casas.

“Hechas las comprobaciones correspondientes, se confi rma falsa alarma. No ha habido ningún detenido en relación con estos hechos. Gracias por la colaboración”, declaró la policía. Dos líneas de subte recibieron orden de no detenerse en la estación de la Sagrada Familia durante la hora que duró la alarma. España se encuentra en alerta desde que 16 personas murieran el mes pasado en dos atentados en Barcelona y la cercana ciudad catalana de Cambrils reivindicados por el grupo islamista Estado Islámico (EI).