El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, anunció hoy que se ampliará durante un mes más el confinamiento y las medidas de restricción contra la pandemia del coronavirus en la provincia de Manila y las regiones de alrededor después de que se haya superado el millón de caso positivos.

En un discurso televisado, Duterte advirtió que los casos de coronavirus continuarán aumentando si la población no sigue las pautas marcadas por el Gobierno y remarcó que la situación dejó de ser "un problema médico" para ser de "interés nacional" en la que está en juego la "supervivencia de los filipinos".


Por esta razón, Duterte pidió a los ciudadanos que sigan las reglas y exhortó a las autoridades locales a actuar con firmeza ante aquellos que se salten las restricciones, que en Metro Manila y las provincias de Bulacan, Rizal, Laguna y Cavite estarán vigentes hasta el 14 de mayo.



En cuanto a las provincias de Quirino y Abra, así como la ciudad de Santiago - en Valle de Cagayán-, situadas en el norte, las restricciones estarán vigentes todo el mes de mayo.

Por otro lado, el portavoz presidencia, Harry Roque, descartó que el Gobierno haya barajado la posibilidad de obligar a toda la población a recibir la vacuna contra el coronavirus, puesto que no disponen de suministros suficientes siquiera para aquellos que quieren ser vacunados.

Hasta el momento, se suministraron poco más de tres millones de dosis desde que llegaron las primeras el pasado mes de marzo.



"Lo compensaremos en mayo", prometió Roque, según publica al diario filipino Phil Star.

Filipinas, con una población que supera los 105 millones de personas, recibió hasta el momento un cargamento de vacunas procedente de China y otro de AstraZeneca, esta última por medio de la iniciativa Covax de la Organización Mundial de la Salud (OMS).


Mientras, las autoridades sanitarias de Filipinas confirmaron hoy 6.895 nuevos casos de coronavirus y otros 115 fallecidos. En total contrajeron la enfermedad 1.020.495 personas, de las cuales 17.031 murieron.