El papa Francisco pidió este miércoles "respetar el statu quo" de Jerusalén para evitar "nuevos elementos de tensión en un panorama mundial ya convulsionado", luego de que se conociera la decisión de Estados Unidos de reconocer a la ciudad como capital de Israel.

"Mi pensamiento está ahora con Jerusalén. En este sentido, no puedo mantener mi profunda preocupación por la situación que ha surgido en los últimos días y, al mismo tiempo, dirigir un sincero llamado para garantizar que todos se comprometan a respetar el statu quo de la ciudad, de conformidad con las pertinentes resoluciones de las Naciones Unidas", planteó este miércoles el pontífice durante la audiencia general.

Las declaraciones de Jorge Bergoglio se dan luego de que este martes se conociera el inminente anuncio de la administración estadounidense de reconocer a Jerusalén como capital de Israel, pese a las advertencias de gran parte de la comunidad internacional.

"Jerusalén es una ciudad única, sagrada para los judíos, cristianos y musulmanes, que en ella veneran los lugares santos de las respectivas religiones, y tiene una vocación especial por la paz", remarcó durante su catequésis semanal en el Aula Pablo VI.

En ese marco, Francisco añadió: "Rezo para que esa identidad sea preservada y reforzada en beneficio de la Tierra Santa, de Medio Oriente y del mundo entero, y que prevalezcan la sabiduría y la prudencia para evitar agregar nuevos elementos de tensión en un panorama mundial ya convulsionado y marcado por tantos crueles conflictos". 

Previamente, el vocero papal, Greg Burke, confirmó el contacto telefónico que mantuvieron este martes el pontífice y el presidente palestino, Mahmud Abbas, luego de que se conociera la intención del gobierno de Donald Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel, en un giro histórico que podría generar una nueva guerra en la región.

Francisco y Abbas se comunicaron en la tarde de este martes "por iniciativa del presidente palestino", dijo Burke a medios acreditados en el Vaticano, entre ellos.

La llamada se dio en el marco de "una serie de contactos hechos por el presidente de la Autoridad Nacional Palestina luego de su diálogo con Trump durante la cual, según reportó el portavoz de Abbas, el presidente norteamericano le comunicó la intención de mudar la embajada de su país" a Jerusalén, indicó el portavoz.

Pese a que la mayoría de los países más poderosos de Medio Oriente y Europa pidieron cautela, Trump siguió adelante con un plan que tiene desde la campaña electoral y llamó por teléfono a Abbas, al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu; al rey de Jordania, Abdullah II; y al presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, informó la Casa Blanca. 

"Trump dijo al presidente Abbas que va a mover la embajada de Estados Unidos en Israel a Jerusalén", lo que implicaría reconocer a la ciudad como capital israelí, contó a la prensa el vocero del mandatario palestino, Nabil Abu Rudeina.


En tanto, en la edición vespertina de este miércoles, el diario oficial de la Santa Sede, L’Osservatore Romano, tituló a seis columnas con las palabras del Papa: "Que se respete el statu quo de Jerusalén".

Además, también en su portada, el periódico vaticano publicó un artículo titulado "Trump inflama Medio Oriente", en el que recoge la "profunda perplejidad" que suscitó la posible mudanza de la embajada de Estados Unidos.