Francisco pidió este jueves rezar "por los gobernantes que deben tomar medidas contra el coronavirus", al celebrar su misa matutina en la residencia de Casa Santa Marta, convertida en el único oficio religioso permitido en toda Italia por las medidas para frenar la difusión del Covid-19.

"Continuamos rezando juntos, en este momento de pandemia, por los enfermos, por los familiares, por los padres con hijos en casa", expresó el pontífice en su homilía.

Las misas matutinas del Papa, sin público y transmitidas en directo por el Vaticano, son desde la semana pasada la única celebración religiosa permitida en toda Italia, donde hasta el 3 de abril se frenaron las actividades como misas y funerales.

"Pero sobretodo quiero pedirles que recen por las autoridades, ellos deben decidir y tantas veces decidir sobre medidas que no le gustan al pueblo", planteó Francisco, horas después de que el premier italiano, Giuseppe Conte, anunciara el cierre total de bares y restaurantes en todo el territorio hasta el 25 de marzo.

"Pero es por nuestro bien. Y muchas veces, la autoridad se siente sola. Oramos por nuestros gobernantes que deben tomar la decisión sobre estas medidas: que se sientan acompañados por las oraciones de la gente", agregó Francisco.

En medio de la propagación del virus que ha causado más de 10.000 contagios en Italia, el Vaticano instrumentó una serie de medidas para frenar la propagación, como la cancelación de las audiencias públicas del Papa y la transmisión por streaming de sus discursos para evitar aglomeraciones en la Plaza San Pedro.

Donación del Vaticano a Cáritas Italia

El papa entregó 100.000 euros a Cáritas Italia ante la emergencia que atraviesa el país producto de la propagación del coronavirus.

En ese marco, a través del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el Papa realizó la donación "para una primera ayuda significativa en esta fase de emergencia”, informó la Santa Sede.

La misa del Papa desde Santa Marta