Este domingo el papa Francisco anunció diez nuevos santos, entre ellos la religiosa María Francisca de Jesús Rubatto, quien nació en Italia pero es considerada la primera santa de Uruguay

La religiosa proclamada santa hoy nació el 14 de febrero de 1844 en la localidad italiana de Carmañola, en la provincia de Turín, en la región norteña del Piemonte, pero por elección propia en 1892 partió a América Latina para desarrollar su labor pastoral en Uruguay, Argentina y Brasil.

Finalmente la mujer se instaló en Montevideo en el barrio de Belvedere, en donde hizo un taller de costura, que con el pasar de los años se convirtió en el "Colegio San José de la Providencia".

El verdadero nombre de esta nueva santa era Ana María Rubatto, la fundadora de la Congregación de las Hermanas Capuchinas en 1885, la cual cumplía la función de cuidar a los enfermos, niños y jóvenes abandonados.

María Francisa de Jesús Rubatto.

En 1993 Juan Pablo II la había beatificado en la plaza vaticana y dijo: "la Iglesia te saluda, sor María Francisca de Jesús, fundadora de las Hermanas Terciarias Capuchinas de Loano… primera beata del Uruguay".

Este año, desde la Plaza San Pedro fue Francisco quien remarcó que "la santidad no está hecha de algunos actos heroicos, sino de mucho amor cotidiano". En la misa hubo más de 45.000 fieles presentes, según estimó el Vaticano, incluido el presidente italiano, Sergio Mattarella.

Este domingo Francisco proclamó 10 nuevos santos en la Plaza San Pedro.
Este domingo Francisco proclamó 10 nuevos santos en la Plaza San Pedro.


Rubatto fue proclamada Santa en el año 2000 después de que se aprobó el milagro atribuido a su intercesión el 24 de marzo de ese año en Colonia, Uruguay cuando se produjo la curación de un menor de 14 años que sufrió un accidente de moto que le causó un traumatismo craneoencefálico con hemorragia y coma del que pudo salir sin secuelas.

En Uruguay la Madre Francisca eligió la zona de La Teja, Belvedere, Paso de la Arena y Barra de Santa Lucía, en donde según la Iglesia del país oriental desarrolló una labor social y pastoral junto a los trabajadores que iban al matadero los domingos por la mañana, tomándose el tren a las cuatro de la madrugada con ellos.

Además de María Francisca de Jesús, fueron proclamados otros santos como franceses César de Bus (1544-1607), fundador de la congregación de los Padres de la Doctrina Cristiana, quien trabajó por el renacimiento del cristianismo en una época convulsa por los comienzos de la Reforma protestante, y la hermana Marie Rivier (1768-1838), una maestra, fundadora de la congregación de la Presentación de María.

También, Charles de Foucauld, el sacerdote francés misionero en el desierto de Argelia, Tito Bradsma, el eclesiástico carmelita asesinado en un campo de concentración nazi.  Lázaro, Devasahayam Pillai, el primer laico indio en ser santo, un hindú convertido al cristianismo. Arrestado, torturado durante tres años y luego ejecutado, se negó a retractar su fe.

Los otros son los sacerdotes italianos Luigi Maria Palazzolo (1827-1886) y Giustino Maria Russolillo (1891-1955) y las monjas italianas Maria Domenica Mantovani (1862-1934) y Maria di Gesù Santocanale (1852-1923).