El papa Francisco proclamó este domingo a 35 nuevos santos, entre ellos tres niños indígenas, llamados los “Mártires de Tlaxcala (México)”, un grupo de 30 sacerdotes brasileños asesinados en 1645, el sacerdote español Faustino Míguez (1831-1925) y el capuchino italiano Angelo da Acri, en una ceremonia en la Plaza San Pedro del Vaticano.

En su homilía, Francisco explicó que “los santos canonizados, sobre todo los mártires, nos señalan este camino. Ellos no han dicho ’sí’ al amor con palabras y por un poco de tiempo, sino con la vida y hasta el final”, consignó la agencia EFE

"Su vestido cotidiano ha sido el amor de Jesús, ese amor de locura con que nos ha amado hasta el extremo, que dio su perdón y sus vestiduras a quien lo estaba crucificando”, agregó Francisco, quien pidió que esos santos concedan a los fieles “la gracia de elegir y llevar cada día ese vestido, y de mantenerlo limpio”.

Durante la ceremonia se celebraron así las canonizaciones del sacerdote español Faustino Míguez (1831-1925), fundador del Instituto Calasancio Hijas de la Divina Pastora, y del capuchino italiano Angelo da Acri.

En tanto, los niños indígenas santos son Cristóbal, Juan y Antonio, que tenían entre 12 y 13 años, asesinados en 1527 el primero y en 1529 los otros dos por haberse convertido al cristianismo y que serán ahora los patronos de la infancia mexicana.

Los tres niños habían sido beatificados el 6 de mayo de 1990 en la basílica de Guadalupe por Juan Pablo II.

Los 30 nuevos santos brasileños están considerados los primeros mártires del país y están encabezados por los sacerdotes Andrés de Soveral, Ambrósio Francisco Ferro y el laico Mateus Moreira junto a otros 27 compañeros, a quienes el papa Juan Pablo II también había beatificado el 5 de marzo de 2000 en la basílica de San Pedro.

Los hombres fueron asesinados entre el 16 de julio y el 3 de octubre de 1645 por los protestantes calvinistas holandeses, instalados en Brasil en aquella época.

Fuente: Télam