El balance de los incendios que devastaron la costa de Atenas el lunes subió a 88 muertos, entre ellos tres niños cuyas historia conmovieron al país y que figuran entre los primeros identificados. 

Las nuevas víctimas fueron las gemelas Sophia y Vassiliki, de 9 años, que iban camino de la playa con sus abuelos cuando la localidad de Mati fue pasto de las llamas, anunció por su parte a los medios durante la noche que las pequeñas habían sido identificadas entre los fallecidos. 

Sophia y Vassiliki, de 9 años, fueron víctimas del voraz incendio forestal.


Su suerte conmovió a Grecia porque su padre, Yiannis, creyó reconocerlas en un primer momento entre las fotos de los supervivientes antes de desengañarse. Desde entonces, sus caras estaban en todos los medios. 

Las niñas fueron halladas abrazadas a sus abuelos en un terreno donde 26 cuerpos calcinados fueron descubiertos el martes por la mañana. Situado al borde de un acantilado, el lugar se cerró como una trampa sobre estas víctimas que trataban de llegar al mar, a solo algunos metros. 

Además, una mujer de entre 40 y 50 años, murió en el hospital donde estaba ingresada desde el incendio y en el que una decena de víctimas continúan en estado grave, según el ministerio de Sanidad. 

Una madre de familia también perdió a su hijo de 11 años, su hija de 13 y su marido de 54, otros rostros trágicos del siniestro. Comunicó a los medios de su identificación el viernes por la noche. 

Los médicos forenses habían informado de que había varios niños entre los fallecidos. Mati estaba a una hora en coche de Atenas y era una localidad apreciada por jubilados que cuidaban de sus nietos durante las vacaciones escolares. 

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, asumió el viernes la "responsabilidad política" de los daños causados por el incendio, pero no admitió fallas en la organización de los servicios de extinción y salvamento, denunciada por la oposición. 

Uno de los numerosos voluntarios que acudieron al lugar desde el martes para apoyar a los supervivientes declaraba el sábado por la mañana en la radio Skai que a menudo tenía que "lidiar con la ira de los habitantes".