Alecio Dresch, propietario de una explotación agrícola, y su nieto fueron secuestrados el pasado 23 de octubre cuando se desplazaban a bordo de un tractor por esa propiedad, y en ese momento se temió que hayan sido privados de su libertad por la guerrilla del Ejército del Pueblo Paraguayo.

El operativo para dar con los cuerpos comenzó tras las declaraciones de uno de los imputados, que acompañó a los agentes policiales y fiscales hacía el lugar donde estaba la fosa.

Después del secuestro, las autoridades tuvieron constancia de un pedido de rescate por 300.000 dólares que fue enviado a un familiar de Dresch desde su propio teléfono.

Aquellos mensajes llevaron a la detención a comienzos de noviembre a siete personas, entre ellas varios brasileños, en el oriental departamento de Alto Paraná.

El operativo para dar con los cuerpos comenzó tras las declaraciones de uno de los imputados, que acompañó a los agentes policiales y fiscales hacía el lugar donde estaba la fosa.

Los detenidos

El 4 de diciembre del año pasado la Policía arrestó a Jozemar Borba Pruzzak, Yésica Patricia Hoffmann López, –expareja de uno de los nietos de Alecio Dresch–, Darcy Longarett, Revair Ramos Ferreira, Edson Duarte Ferreira y Reineiro González González.

El lunes 11 de diciembre, en la compañía Cerro León de Paraguarí, fue detenido David Pruzzak de Freitas, hermano de Jozemar y Josemar Borba Pruzzak. 

David Prussak de Freitas había contado a la Policía que el colono y su nieto fueron asesinados y enterrados en una fosa común, uno sobre el otro, el mismo día de su desaparición. Desde entonces se realizaron incursiones en la zonas boscosas de los alrededores hasta que lograron dar con los restos.