El ex presidente brasileño Luiz Inácio da Silva, condenado a 12 años y un mes de cárcel, finalmente se entregará después de participar en la misa por el cumpleaños de su difunta mujer. Lula pasó la noche en la sede del sindicato de metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo, en las afueras de San Pablo, incumpliendo el ultimátum que el juez federal Sérgio Moro le había dado para las 17 del viernes.
 
El diario Folha de Sao Paulo publicó en su edición que el precandidato había negociado entregarse a las autoridades tras participar en la ceremonia religiosa en honor a Marisa Leticia

Este viernes, el país vivió cortes de ruta en al menos 14 estados realizados por sindicalistas y campesinos del Movimiento de Campesinos Sin Tierra (MST), mientras una multitud se dio cita en Sao Bernardo do Campo para rodear al líder. " Lula, guerrero, del pueblo Brasileño" y " Lula Libre" eran las consignas de los manifestantes.

El pueblo que acompaña a Lula estará en vilo esperando el desenlace final de su líder.

Fuente: Télam