Por Pablo Vital
Enviado especial a Iquique

La ciudad de Iquique ya vive la visita del papa Francisco. Banderas papales y pancartas engalanan todo el distrito del norte chileno. Carteles llenan las calles. Los hay de todo tipo, aunque todos con un denominador común: agradecer la visita del Sumo Pontífice.

También aquí hay una preocupación: la seguridad. Más de 3.600 carabineros, tres helicópteros y dos drones estarán al servicio, el jueves, para el resguardo de la seguridad del Papa y de las personas que lleguen al gran evento religioso. Francisco realizará su última actividad masiva en Chile, en el sector de Playa Lobito de esta ciudad, donde decenas de trabajadores corren contra reloj para terminar todas las instalaciones, ya que se estima la presencia de más de 400.000 personas.

Hasta aquí llegaron varios grupos de argentinos, casi en su mayoría de las provincias del norte de nuestro país, que disfrutaron de un día de sol en las playas, mientras aguardan que pasen las horas para el gran momento.

"La zona norte cuenta con una presencia importante de migrantes, lo que representa un desafío para nuestro país y esta visita puede contribuir a visibilizarlo aún más. Asimismo, se trata de un pueblo que manifiesta su devoción a través de la fiesta de La Tirana, una expresión de nuestra piedad popular con la que, sin duda, se encontrará el Santo Padre", confiaron fuentes de la organización a Crónica.

Según está previsto, este jueves a las 14, Francisco tendrá un almuerzo con el séquito papal en la Casa de Retiro del Santuario Nuestra Señora de Lourdes de los Padres Oblatos, mientras que, a las 16.45, llegará al aeropuerto de Iquique, donde se hará la ceremonia de despedida, antes de abordar el vuelo que lo llevará a Lima, Perú.