El Ejército del Aire israelí atacó este sábado posiciones de Hamás como respuesta a una "infiltración" sucedida horas antes en la que cuatro palestinos lanzaron una bomba incendiaria, informó el Ejército.

Los infiltrados dejaron también una tienda de campaña con el mensaje "Marcha del retorno: volviendo a las tierras de Palestina", según un comunicado militar.

Los soldados que llegaron al lugar abrieron fuego de advertencia y los individuos volvieron al lado palestino de la valla, sin que se informara de daños físicos.

El Ejército asegura que el de este sábado es uno de los numerosos intentos de "infiltración" sucedidos durante el fin de semana para dañar la valla e infraestructura de seguridad y hace responsable "de cualquier amenaza" que emane de Gaza a Hamás, gobernante de facto en el enclave y considerado por Israel, Unión Europea, Estados Unidos y otros países, organización terrorista.

Este fin de semana docenas de cometas con cócteles molotov fueron voladas desde la franja, incendiando varios campos israelíes, informó el canal de televisión Hadashot, citado por la agencia EFE.



Según el informativo en el último mes 300 cometas cruzaron la divisoria y se produjeron 100 fuegos.

La tensión en la zona se disparó la semana pasada con las protestas palestinas de la Gran Marcha del Retorno y contra el traslado de la Embajada estadounidense el 14 de mayo a Jerusalén.

Estaba previsto que las manifestaciones -que comenzaron el 30 de marzo- terminasen el 15 de mayo, día en que los palestinos conmemoran la Nakba, la Catástrofe que para ellos significó la creación del Estado de Israel, hace 70 años, y el comienzo de su desposesión y exilio.

Sin embargo, el movimiento islamista Hamás llamó a proseguir las movilizaciones hasta el próximo 5 de junio, día en que estalló la Guerra de los Seis Días, en 1967 y, tras ella, comenzó la ocupación israelí de los territorios palestinos y el Golán sirio.

Las protestas continuaron este viernes pero con presencia mucho más reducida que en semanas anteriores, ya que según el Ejército israelí se congregaron cerca de la valla unas 5.000 personas, frente a las 30.000 y 40.000 que se llegaron a alcanzar en viernes precedentes, y se registraron más de cien heridos, según fuentes médicas palestinas, por fuego real, balas recauchutadas y asfixia a causa de los gases lacrimógenos.

Desde que se iniciaron las protestas 116 palestinos han muerto por disparos de los soldados israelíes, tanto en estas como en incidentes violentos cerca de la valla, más de tres mil han sido heridos de bala y, según fuentes palestinas, hay otros 6 fallecidos cuyos cuerpos están retenidos por el Ejército israelí.

En tanto, el soldado israelí Ronen Lubarsky, de 20 años, murió este sábado a causa de las heridas causadas por el lanzamiento de un objeto de cemento durante una operación militar en Cisjordania hace dos días, informó el Ejército israelí.

El efectivo de la unidad "Duvdevan" (cereza, en hebreo) fue "gravemente herido durante una operación en Judea y Samaria (nombres bíblicos de Cisjordania) el 24 de mayo", indicó un breve comunicado castrense.

La actividad en la que participaba "tenía como objetivo detener un escuadrón de operativos involucrados en ataques con armas de fuego en la región", según la información militar.