Por Pablo Vital 
Enviado especial a Iquique 
pvital@cronica.com.ar 

La alegría se adueñó de las calles de Iquique. La tranquilidad de decenas de personas que caminaban o andaban en bicicleta se vio sorprendida por la llegada de cientos de servidores provenientes de Argentina, Chile, Perú, Bolivia y Colombia, quienes colaborarán con las diferentes actividades del papa Francisco en esta ciudad del norte de Chile.

Marta, salteña, confió en que "lo más importante" es que todos puedan "aprender de todo lo que Francisco quiera enseñar". En ese sentido, Jorge, quien llegó desde la misma provincia, señaló: "Le pediremos al Papa que nos visite en Argentina. Necesitamos la palabra de nuestro pastor".

Con un gran entusiasmo y una mayor expectativa por el gran día que este jueves les espera, los servidores recorrían las calles de Iquique cantando, mientras se hacían llamar "los jóvenes del Papa". Estos colaboradores no son sólo de Argentina. Joaquín viajó desde Bolivia y le contó a Crónica: "Acá se ve que los jóvenes somos la fuerza del mundo y de la Iglesia"; mientras tanto, Laura, de Perú, no podía disimular la emoción que le genera el pronto arribo de Francisco a su país, esta misma tarde.

Así, con toda su fuerza, los jóvenes le pusieron vida, alegría y emoción a la visita de Francisco a Iquique.