El hallazgo con vida de los 12 niños atrapados en una cueva inundada en Tailandia junto a su entrenador desde hace más de nueve días, conmueve al mundo. Sin embargo, no son los que más tiempo han pasado bajo tierra antes de ser socorridos.

Desde los 33 chilenos de la mina de Copiapó que inspiraron a una película, hasta un montañista que se golpeó la cabeza y fue socorrido por decenas de rescatistas, un repaso por los casos más emblemáticos alrededor del mundo.

Herido e inmóvil

En  2014, en Untersberg, Alemania m ás de 700 socorristas participaron en las operaciones de salvamento de Johann Westhauser, un hombre, de 52 años qu. estaba en compañía de otras dos personas cuando cayó una piedra que le hizo una herida en la cabeza. Uno de sus acompañantes caminó durante muchas horas para avisar a los servicios de rescate mientras que el otro se quedó junto al herido.

Johann Westhauser, al momento de ser rescatado.

Socorristas y médicos de cinco países trabajaron para sacarlos del lugar donde se encontraban, a 1.000 metros bajo tierra. El hombre fue evacuado con ayuda de un cabestrante, 11 días después de haberse herido la cabeza.

Westhauser estaba mil metros bajo tierra.

Mineros atrapados

En 2012, en Ica, Perú, n ueve mineros quedaron atrapados durante siete días bajo tierra. Los rescatistas los evacuaron envueltos en mantas y con gafas de sol para protegerlos de la luz del día, tras una semana en plena oscuridad. 

A los rescatados les pusieron gafas de sol.

Las operaciones de rescate se vieron amenazadas por el riesgo de nuevos derrumbes en la mina, a medida que los socorristas iban picando para abrir camino. Bloqueados en un agujero de 250 metros bajo tierra, los mineros bromearon e hicieron ejercicio para pasar el tiempo y mantener altos los ánimos. "Ese momento es como renacer”, declaró uno de los hombres rescatados.

Estamos bien los 33

En 2010, se dio uno de los casos más emblemáticos de los últimos tiempos. E l 5 de agosto 33 hombres se quedaron atrapados bajo tierra tras un derrumbe en una mina de Copiapó, en Chile. Fueron dados por muertos pero una sonda pudo localizar a los pocos que seguían vivos, 17 días después. 

Los mineros enviaron esta foto desde el encierro.

Sobrevivieron únicamente con 15 latas de atún, que compartieron entre ellos: “comíamos una cucharadita cada 24 horas, luego cada 48 horas y, finalmente, cada 72 horas”, declaró uno de los supervivientes, Franklin Lobos

Los mineros chilenos fueron rescatados de a uno en una cápsula.

Tras localizarlos, hubo que perforar un pozo de socorro para llegar hasta ellos, lo que tomó semanas antes de poderlos sacar a la superficie. En total, pasaron casi 70 días atrapados 600 metros bajo tierra.

En Francia

El 22 de noviembre de 1999, los socorristas llegaron al lugar en el que siete espeleólogos (quienes exploran y estudan las cavidades subterráneas), estuvieron atrapados en una cueva durante 10 días, en Gramat, en el suroeste de Francia. Todos tenían experiencia, pero se quedaron atrapados en la sima de Vitarelles (centro-sur) tras una fuerte tormenta que provocó inundaciones. 

Durante una operación de recate sin precedentes en Francia, los expertos efectuaron varias perforaciones en las rocas y siguieron un río subterráneo para encontrar a los espeleólogos. Estos habían racionado su comida y tenían suficiente agua y gas para iluminar el área cuando fueron rescatados. Todos estaban en buena salud.