La canciller alemana Angela Merkel celebró este domingo "el encargo de formar gobierno" que recibió en las urnas, pero reconoció que su partido conservador esperaba "un resultado un poco mejor", luego que las proyecciones iniciales le dieran la primera minoría del parlamento federal con un 33,5 %, lejos de la mayoría que necesita para gobernar sola. 

Rodeada de la primera plana de su partido, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), Merkel celebró su nueva victoria en la sede de la fuerza en Berlín, prometió "recuperar" el electorado perdido a manos de la ultraderecha, y destacó: "Sin nosotros no se puede formar ningún gobierno" en Alemania, según informó el diario francés Le Monde

"Por supuesto, esperábamos un resultado un poco mejor, pero no podemos olvidar el mandato increíblemente difícil que dejamos atrás", aseguró la canciller, quien ganó su tercera reelección y quien no podrá reeditar ninguna de las dos coaliciones con las que gobernó en estos últimos 12 años.

Por un lado, los socialdemócratas, sus socios en el primer y tercer mandato, ya anunciaron hoy que no volverán a formar coalición con Merkel y que, dado que quedaron segundos con un 21 % de los votos, pasarán a liderar la oposición. 

Este anuncio parece responder a una estrategia para evitar que la extrema derecha, que quedó tercera con un 13 % de los votos, no se convierta en la principal fuerza de la oposición, un rol con peso institucional en el parlamento federal alemán.

Por otro lado, a Merkel no le alcanzará una alianza sólo con sus socios liberales del FDP, con lo que compartió gobierno entre 2009 y 2013. Esta fuerza quedó cuarta con un 10 %, siempre según las primeras proyecciones no oficiales. 

Por lo tanto, y dado que la canciller ya descartó en campaña una alianza con La Izquierda o con la extrema derecha, su única opción para formar una coalición con mayoría en el parlamento es unirse con los liberales y también con Los Verdes, una coalición con una amplitud ideológica hasta ahora inédita. 

Por ello, Merkel cerró su escueto y moderado discurso de victoria ante sus militantes pronosticando que tiene "un enorme reto" por delante. Inmediatamente después de que Merkel concluyera su discurso, la sede partidaria de la CDU se fue vaciando en un clima de sin festejos.

La ultraderecha se mete en el parlamento

El partido de ultraderecha AfD rompió un tabú este domingo con un resultado histórico en las elecciones legislativas alemanas, tras una campaña en la que radicalizó su retórica.

Este movimiento antiislam y antiinmigrantes, nacido hace sólo cuatro años, obtuvo alrededor del 13 % de los votos, según sondeos a boca de urna, y contará probablemente con 86 o 89 diputados en el parlamento (Bundestag).

"Vamos a cambiar este país", soltó uno de sus líderes, Alexander Gauland, minutos después de la divulgación de los sondeos preliminares. Habrá "una caza" -dijo- contra Merkel.

Los demás partidos coinciden en tacharlo de "vergüenza para Alemania" y carece de posibilidades de entrar en el próximo gobierno, sin duda dirigido de nuevo por Merkel. Pero otra de las líderes del partido, Alice Weidel, se fijó objetivos a medio plazo: "Estar en condiciones de gobernar a partir de 2021".