Una mujer voló desde América hacia Europa para escapar de una mala experiencia, con la intención de encontrar un trabajo y cambiar su vida para siempre, pero ese sueño se derrumbó cuando nada salió como esperó y gente indeseable se aprovechó de su vulnerabilidad.

La víctima usó el nombre ficticio de Hipatia para contar todo sobre la dramática situación que le tocó vivir cuando tras no lograr los papeles de residencia en Italia, decidió irse a la ciudad española de Granada, donde un hubo suyo le iba a facilitar el asilo.

Sólo duró dos semanas con su familiar, ya que a la tercera la echó y quedó en la calle. Tras pasarla pésimo en una vivienda, se las arregló para pasar varias noches dentro de cajeros y en bancos de parques, entre otros lugares.

Sus días parecían no tener hora y el día a día se la hacía cada vez más difícil hasta que una tarde conoció a una señora que fue su salvación momentánea y su ruina al mismo tiempo.

La empleadora no le anduvo con vueltas y le ofreció techo y dinero a cambio de "calentar a hombres" en un prostíbulo ubicado en la calle 5.

Increíblemente Hipatia conoció a la madame en un sillón de una dependencia policial, a donde acudió a solicitar su permiso de residencia en octubre de 2019. 

Ahí fue el primer contacto que hicieron y en donde charlaron y hablaron de sus historias de vida. Sólo unas horas más tarde de este encuentro, sonó su teléfono en el que detallaban lo que debía hacer por unos 50 euros.

Apenas tuvo un par de horas para descansar y cuando abrió los ojos, ya había guardado su valija con sus pertenencias en un placard y estaba tirada en la cama esperando ese momento que le revolvía las tripas.

"Se trabaja de 18 horas a 6 de la madrugada, pero si un cliente viene a otra hora hay que salir de la cama y atenderlo", la decía la dueña del burdel. "Deber ser juguetona y dejarte tocar", le pidió.

"Cada uno abonará 50 euros por ese servicio, tú te quedas con el 30% y yo con el 70%", tal y como consta en el sumario de la causa que recoge su declaración en una comisaría de otra ciudad española, donde acudió acompañada a denunciar las tácticas esclavistas.

Por lo que relató en la causa, ella no era la única en el lugar, sino que había al menos tres mujeres en su misma condición.

Hipatia sólo tardó 72 horas en darse cuenta dónde realmente se había metido y pidió ise porque "se sentía mal", pero la terminaron convenciendo, con un tranquilizante mediante, aunque a partir de ese momento, todo fue de mal a peor.

El hostigamiento era inhumano e inclusive en ese momento le ordenó que le entregue el celular y el pasaporte y le dijo que no podía salir de la vivenda.

"Dónde vas a ir tú si eres un desastre de persona. Además no tienes papeles, ¿qué crees, que te van a dar el asilo? No tienes dónde dormir, solo tienes esto", le manifestó.

Días después cuando se tranquilizó el ambiente, pudo salir del inmueble pero sólo para prostituirse a un hotel o domicilio particular, siempre acompañada de un guardia de seguridad que no la dejaba hablar con nadie y que la transportaba en el asiento de atrás del vehículo tapada con una manta.

El frente de la casa donde fue encerrada la joven. 

Pocos antes de irse de la casa, cuando transcurría junio de 2020, un cliente la obligó y la golpeó para tener un servicio sin preservativo.

Semanas después se hizo un test y dio que estaba embarazada, a pesar que en el aquel momento le dieron la "pastilla del día después", por lo que se vio obligada a abortar.

El alivio del momento de la fuga

Gracias a su simpatía, Hipatia hasta logró ganarse la confianza la madame hasta que un día le pidió salir a correr y cuando la mujer accedió, no volvió más. 

La ayuda de un amigo y las declaraciones de otras chicas fueron clave para que se mudara de ciudad y pudiera vivir en paz.

Una de las esclavizadas afirmó que si no atendían a un cliente, las castigaban o eran expulsadas. "Si un cliente compraba cocaína, le daban 15 minutos de sexo gratis con algunas de las chicas", afirmó.

Además, detalló que en el lugar también se vendían pastillas de viagra por unos 30 euros.

"Te obligaban a acostarte con gente borracha y drogada. Daba igual, lo importante era que el cliente pagara", aportó y aclaró que había servicios desde 50 hasta 100 euros y que la droga cocaína "se pagaba aparte".

El burdel de calle Zamora también fue clausurado en 2018 cuando funcionaba de prostíbulo, pero con otros dueños distintos.

Por este caso, el pasado 26 de mayo hubo nueve arrestados, entre ellos un policía, y la desarticulación de un burdel en Granada y otro en Cúllar Vega.

Cuatro de los detenidos están en prisión provisional por cohecho, explotación sexual, tráfico de drogas y organización criminal.

Ver más productos

Cómo hacer ayuno intermitente de manera saludable

Cómo hacer ayuno intermitente de manera saludable

Cómo ser padres en el Siglo XXI

Cómo ser padres en el Siglo XXI

Historias de mujeres que cambiaron el mundo contadas para niñas rebeldes

Historias de mujeres que cambiaron el mundo contadas para niñas rebeldes

¿Qué regalar el día del padre?

¿Qué regalar el día del padre?

Sexo ATR y gratis a tu casa en fase 1

Sexo ATR y gratis a tu casa en fase 1

Para aprender con los chicos sobre la Revolución de Mayo

Para aprender con los chicos sobre la Revolución de Mayo

Para los fans de Star Wars en su día

Para los fans de Star Wars en su día

Conocé a fondo a los presidentes argentinos

Conocé a fondo a los presidentes argentinos

Ver más productos