El arzobispo anglicano sudafricano Desmond Tutu, un símbolo de la lucha contra el apartheid en Sudáfrica, falleció este domingo a los 90 años en Ciudad del Cabo, después de pasar un mes internado por una infección.

"El fallecimiento del arzobispo emérito Desmond Tutu es otro capítulo de duelo para nuestra nación que despide a una generación de sudafricanos excepcionales que nos legaron un país liberado",  afirmó este domingo el presidente sudafricano Cyril Ramaphosa al anunciar el fallecimiento del arzobispo.

Durante las décadas de 1980 y 1990, con su sotana púrpura, Tutu fue un símbolo inspirador de coraje, dignidad y esperanza en una nación que parecía condenada a la guerra civil, en estado de sitio para contener las protestas de la mayoría negra y mientras Nelson Mandela languidecía en prisión.

Mezclando política con religión, Tutu lloró en los funerales de las víctimas del apartheid, arriesgó su vida para detener actos de violencia de manifestantes negros y desafió las amenazas de muerte de extremistas blancos por liderar la campaña internacional para imponer sanciones económicas y culturales contra el régimen de la minoría blanca.

Durante el Gobierno de Mandela, Tutu fue designado presidente de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, organismo creado por la Ley para la Promoción de la Unidad Nacional y la Reconciliación, de 1995, que tenía el objetivo de llevar justicia a quienes fueron víctimas de las políticas del Apartheid.

Además del Premio Nobel de la Paz, con el que fue distinguido en 1984, recibió numerosos galardones, como el Premio Pacem in Terris, el Obispo John T. Walker, Premio al Servicio Distinguido Humanitario, el Premio de Liderazgo de Lincoln y el Premio Gandhi de la Paz.

Tutu fue también un activo defensor de los derechos de las comunidades LGBTIQ, al destacar en 2013 que "no adoraría a un Dios que fuera homófobo".

Por su parte, en 2012 Tutu se sumó a una campaña impulsada por Adolfo Pérez Esquivel que buscaba reunir a Premios Nobel de la Paz de cuatro continentes para exigir al entonces primer ministro británico, David Cameron, que atendiera el reclamo argentino de soberanía de las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur.

"Desde 1982, la asamblea general de la ONU ha renovado continuamente el llamado mediante la adopción de resoluciones solicitando que los dos países se sienten y conversen", señalaba el comunicado hace más de nueve años atrás.

En torno a la muerte del arzobispo, el Papa Francisco destacó su rol en la "promoción de la igualdad racial y reconciliación" en su país.

"El fallecimiento del arzobispo emérito Desmond Tutu es otro capítulo de duelo para nuestra nación que despide a una generación de sudafricanos excepcionales que nos legaron un país liberado", subrayó el Papa.