Un crucero que debía arribar a tres puertos del Pacífico mexicano tendrá que cambiar de ruta porque las autoridades le negaron el permiso para el desembarco por sospechar que uno de sus pasajeros padece coronavirus.

El crucero Westerdam, de la compañía Holland American Line, no podrá atracar en Puerto Vallarta (estado occidental de Jalisco), Cabo San Lucas (estado noroccidental de Baja California Sur) y Mazatlán (estado norteño de Sinaloa), escalas que tenía previsto tocar en los próximos días.

La nave, con 3.500 pasajeros, rechazada por cinco países, fue inmovilizada en San Diego, Estados Unidos, luego de que en uno de sus camarotes fuera detectado un posible caso de coronavirus, aunque después se descartó, según la agencia Ansa.

"Al negar un puerto la ruta no se puede concretar, entonces el barco se tiene que ir para otro lado", dijo Arturo Mussi, presidente de la Asociación Mexicana de Cruceros Turísticos.

"Es la parte de la psicosis que afecta" al país y que hizo perder la "oportunidad de tener un barco que no era un riesgo", lamentó Mussi.

En cambio, las autoridades sanitarias mexicanas otorgaron este viernes permiso a los pasajeros y tripulantes del crucero ítalo-suizo Meraviglia, que zarpó con más de 6.000 personas a bordo desde Miami y realizó un recorrido por varias islas caribeñas para desembarcar en la sureña isla de Cozumel.

El barco turístico debió esperar fondeado dos días después de ser rechazado en Islas Caymán y Jamaica, ante la sospecha de que dos personas, un tripulante filipino y una pasajera francesa, estaban supuestamente contagiadas con coronavirus, aunque luego se comprobó que padecían una gripe común.