A través de su cuenta de Twitter, Trump se hizo eco de esa afirmación del EI y llamó "animal degenerado" al inmigrante uzbeko Sayfullo Saipov, de 29 años, quien se encuentra detenido como autor del atropello masivo que dejó ocho muertos, cinco de ellos argentinos.

"En base a ello, el Ejército golpeó 'mucho más duro' al EI los dos últimos días. Pagarán un precio alto por cada atentado contra nosotros", tuiteó el presidente.

Según el Pentágono, Estados Unidos y la coalición militar que lidera llevaron a cabo nueve ataques contra esa milicia extremista en Siria y cuatro en Irak.

Poco después, al salir de la Casa Blanca para volar a Hawai, desde donde iniciará una larga gira por Asia, Trump reiteró ante los periodistas que, cada vez que haya un ataque del EI en Estados Unidos, su gobierno arremeterá contra el grupo "diez veces más fuerte".

En una columna publicada en la revista Al Naba (Las Noticias), uno de los órganos de comunicación del EI, el grupo extremista relató brevemente el ataque citando informaciones de "medios", en lugar de usar fuentes internas como es usual cuando se adjudica atentados cometidos en el extranjero.

"Uno de los soldados del Estado Islámico en Estados Unidos atacó el martes a un número de cruzados en una calle de Nueva York", sostuvo la publicación, pero sin mencionar al atacante por su nombre ni reivindicar el hecho.

El martes pasado, Saipov atropelló a peatones y ciclistas con una camioneta de alquiler en la zona sur de Manhattan, matando a los cinco argentinos, a una mujer belga y a dos hombres estadounidenses. 
Otras 12 personas resultaron heridas, entre ellas cuatro argentinos.

Los argentinos formaban parte de un grupo de 10 rosarinos que paseaba en bicicleta por Nueva York en el marco de un viaje para celebrar 30 años desde su graduación. 

El atacante fue baleado en el abdomen y detenido por la policía tras bajarse de su camioneta. Las autoridades estadounidenses creen que el uzbeko actuó en solitario, inspirado por toda la propaganda del EI que tenía en su poder, aunque siguen las investigaciones para conocer su pasado y los contactos que pudo tener.

Esta semana, fiscales de Nueva York lo acusaron formalmente de cargos de terrorismo por los que podría ser condenado a cadena perpetua o incluso a la pena de muerte, dependiendo de si es juzgado en el estado de Nueva York o por la Justicia federal.

Trump pidió la pena de muerte para Saipov y, aunque en un primer momento dijo que iba a considerar enviarlo a la cárcel de Guantánamo (Cuba), después se echó atrás al admitir las complicaciones y lentitud de ese proceso.

No obstante, esa condena sólo sería posible en caso de que lo juzgue un tribunal federal, ya que la pena capital no está contemplada en el sistema judicial del estado de Nueva York.