Un hombre se encontraba tomando un café en su casa, cuando vio como de repente un auto se despistó, atravesó una valla y cayó dentro de su pileta de la ciudad española de San Adrián, en Navarra.

Eran las seis de la tarde del último 30 de junio cuando Igor Arigita López, que se encontraba trabajando desde su hogar, vio desde su habitación como el vehículo se venía en picada dentro de su propia piscina, por lo que inmediatamente, segundos después del shock de lo que había pasado, acudió inmediatamente en ayuda de los ocupantes.

El destino quiso que no hubiera nadie dándose un chapuzón y que el joven de 24 años que trabaja en un hospital de Estella y su hermana de 15, estuvieran ahí para poder ayudarlo. 

"Conseguí abrir la puerta y quitarle el cinturón de seguridad. Le sacamos entre mi hermana y yo y el chico reaccionó enseguida. Balbuceaba pero no fue necesario realizar ninguna maniobra de reanimación. Tenía varios golpes, pero por fortuna no se rompió nada", afirmó Igor.

"Además, tanto mi hermana como yo sabemos hacer una RCP, mi madre es enfermera e imparte, también, cursos de primeros auxilios", añadió.

El vehículo cayó al patio desde cuatro metros de altura de desnivel en la esquina lateral de la casa, en la intersección de las calles Sant Adriá de Besos y San Jerónimo.

Los bomberos de Navarra viendo cómo quedó el vehículo dentro de la piscina.

Primero, se golpeó contra el cemento y después sobre la piscina, con una profundidad de 1,80 metros. En su caída rompió una valla de acero y parte del muro de hormigón que rodean el patio.

El conductor, cuya identidad no trascendió, lo primero que hizo al hablar con los bomberos fue darle el crédito del rescate al chico. "Fue él quien le sacó del agua", aseguró.

Igor Arigita López, el joven que le salvó la vida al conductor que terminó dentro de su pileta.

 "Al principio, el chico quería irse a casa pero lo convencimos para que ir al hospital", aseguró Igor, quien informó que igualmente fue trasladado en una ambulancia a un nosocomio cercano.