Según fuentes, el niño había caminado hacia esa vivienda en más de una oportunidad, pero en esa ocasión era verano y las temperaturas eran cálidas.

En cambio, en el momento en que Bogdan salió de su hogar, la temperatura era extremadamente baja y el nene estaba con los pies descalzos y sin gorro de invierno. La mujer se dio cuenta que su hijo faltaba, recién alrededor de las 6 de la mañana.

María siguió las pequeñas huellas en la nieve y lo encontró muerto de frío, frente a la casa de un vecino. Las autoridades abrieron una investigación para determinar las circunstancias de la muerte y si hubo negligencia o no por parte de la madre.