La ley de Brasil permite el aborto en caso de riesgo de muerte o malformación.

Una estudiante de derecho brasileña de 30 años, con dos hijos y un trabajo temporario, pidió a la corte suprema poder interrumpir su embarazado ya que argumenta que no podrá mantener a un tercer niño con sus ingresos.

El pedido fue realizado con el apoyo del Instituto de Bioética Anis y el opositor Partido Socialismo y Libertad mediante una medida cautelar que debe resolver el Supremo Tribunal Federal (STF) a favor de Rebeca Mendes Leite, de 30 años, embarazada de seis semanas y separada.

En Brasil, la ley permite el aborto en caso de riesgo de muerte para la madre o si existe malformaciones en el feto, pero no en el caso de un pedido por cuestiones económicas y sociales por falta de perspectiva.

"No quiero hacer un aborto clandestino, ser una más que muere en casa después de un aborto clandestino o ser detenida. Quiero vivir con hijos con salud y en seguridad", dijo la mujer, estudiante de Derecho, a la agencia de noticias privada Estado.

El pedido hecho por el PSOL y la ONG Anis forma parte de una acción para despenalizar el aborto dentro de las 12 primeras semanas de embarazo, incluso fuera de situaciones de riesgo o violación.

La mujer en cuestión tiene dos hijos de 9 y 6 años, es encuestadora, gana 450 dólares por mes y recibe otros 200 dolares en forma de pensión por parte de su ex marido.

La historia del pedido de aborto tiene que ver con el sistema público de salud. Ella fue a una sala de salud para pedir un DIU, pero su consulta fue postergada dos meses, lapso en el cual quedo embarazada. El ex marido y padre del bebé en gestación, respalda el pedido.

"La maternidad es una experiencia para ella gratificante e intensa y es porque la vive con tanto amor que no tiene condiciones de tener un tercer hijo", dice el pedido elevado a la corte, donde definirá el caso la ministra Rosa Weber, una de las dos ministras del Supremo Tribunal Federal.

Una decisión del año pasado de una sala de la corte -apenas tres magistrados- consideró que despenalizar el aborto en el primer trimestre de embarazo no hiere a la Constitución, pero este fallo debe ser ratificado por el pleno.

Es en ese marco, el bloque cristiano del Congreso impulsa una propuesta de enmienda constitucional para incluir en la carta magna que el derecho a la vida se inicia desde la concepción. Grupos feministas y de derechos humanos protestaron contra la propuesta de enmienda constitucional.