La policía iraní golpeó con un palo a una joven por considerar que no iba vestida según las tradiciones. Esta acción causó indignación a nivel mundial y hasta la vice presidenta del país islámico Massumeh Ebtekar, tuvo que salir a rechazar el accionar de los agentes.

Según fuentes, la mujer agredida habría opuesto resistencia y protestado contra la manera de proceder de las fuerzas de seguridad, por lo que fue apaleada por las agentes que la introdujeron violentamente en un coche de policía.

El hostigamiento fue ejercido sobre la mujer por no llevar bien puesto el pañuelo, dejando ver su cuello.

A raíz de la agresión, el ministro del Interior y el jefe de Policía iraní, abrieron una investigación que será expuesta en un informe el próximo sábado.

La acción policial fue rápidamente condenada y rechazada por la directora del departamento para derechos civiles del gabinete presidencial.

En las redes sociales se exigieron duras penas para los agentes policiales y algunas personas pidieron incluso la dimisión del jefe de la Policía y del ministro de Interior. 

Tras el triunfo de la revolución en 1979, la República Islámica de Irán estableció normas de vestimenta de cumplimiento obligatorio, entre las cuales las niñas deben cubrir su cabeza con un pañuelo a partir de los 9 años y llevar un abrigo largo y amplio cuando están en público. 

La imposición del pañuelo es una obligación en el país desde hace 40 años, aunque la mayoría de las mujeres está en contra. 

Desde diciembre del año pasado, comenzaron a surgir varias protestas contra esta obligación en las que fueron detenidas al menos 30 mujeres.

Irán parece estar viviendo una incipiente movimiento de liberación de la mujer a través de los gestos de varias activistas que están desafiando la ley de los ayatolás que las obliga a llevar velo o hiyab en público.