¿Por qué Italia? Es la pregunta que muchos se hacen. Este país registró esta mañana –la cifra aumenta constantemente- 33.190 infectados con coronavirus y 3.405 muertos, superando la cantidad de víctimas fatales por el Covid-19 que tiene China (3.245). Un desastre que ha convertido a los italianos en una suerte de parias en Europa.

¿Por qué Italia? Las explicaciones van desde que se actuó mal ante los primeros infectados y se tardó mucho en aislarlos, hasta que este país cuenta con una de las poblaciones con más personas mayores de Europa. Según el Instituto Nacional de Estadísticas italiano (Istat), en Italia existen casi 14 millones de personas mayores de 65 años, lo que representa alrededor del 22% de la población. La edad media, en tanto, es de 45,7 años. En Estados Unidos, por ejemplo, la edad promedio es de 38.3 años. Otros apuntan a que simplemente Italia ha sido el primer país en Europa en recibir el virus, y que el panorama que vive se trasladará en las próximas semanas a otras naciones europeas, como España.

Pero hay otra razón a la que muchos apunta: como se fue destruyendo el sistema de salud italiano en las últimas décadas. Los médicos de este país lo venían alertando mucho antes del coronavirus Los recortes presupuestarios en Italia se ensañaron especialmente con la salud pública. El ajuste más fuerte en el sistema sanitario se inició durante la última gestión de Silvio Berlusconi.

Los medios italianos recuerdan un terrible caso ocurrido ocho años atrás que puso en evidencia el deterioro del sistema de salud italiano. Una mujer de 59 permaneció en coma durante cinco días atada a una camilla en la sala de primeros auxilios del Policlínico Umberto I de Roma porque no había camas donde atenderla. La investigación que siguió al caso descubrió, por ejemplo, que pacientes con problemas coronarios eran atendidos en el piso en el Hospital San Camilo de Roma. Pero nada cambió.

La crisis presupuestaria llevó a que no se tomaran nuevos profesionales de la salud –faltaban médicos y enfermeras en los hospitales-, no se compraran los elementos necesarios para una buena atención y el faltante de camas se iba haciendo cada vez más evidente.

Hoy se vive este problema de colapso en los hospitales. No hay médicos suficientes ni espacio en las unidades de cuidados intensivos. En muchos casos, tampoco quedan respiradores disponibles ni el equipamiento necesario para combatir al virus. Como consecuencia de esto muchos enfermos graves no han recibido la atención necesaria. Y se están muriendo.