Un condenado a cadena perpetua ganó decenas de miles de dólares como indemnización por haber sido convertido en un esclavo sexual en prisión. Córdoba quien está preso en San Quentin  por robo y asesinato en California, Estados Unidos.

Acusó a la ex empleada de la cárcel Silvia Pulido de esclavizarlo con fines sexuales. Por eso, la Justicia lo hizo acreedor de una indemnización de 65.000 dólares. Según reveló, los abusos comenzaron en 2010, cuando el recluso trabajó en la oficina de Pulido, quien le ofreció ayuda en la búsqueda de abogados a cambio de algunos favores. 

Dos años después, cuando Córdoba descubrió que la mujer también tenía sexo con otro interno, quiso finalizar la relación, por lo que la penitenciaria lo acusó de violar la disciplina interna. 

Finalmente, el caso llegó a los tribunales, donde la Justicia le dio la razón al reo.