Las autoridades de Brasil indicaron que el asaltante murió en el mismo lugar del hecho, y que gozaba de salidas transitorias ya que tenía antecedentes penales. 
 
Luego de ser encañonado, el dueño del auto sin dudar abre la puerta y dispara, hiriendo al delincuente y provocando su intento de fuga, que duró sólo algunos metros.