En plena Semana Santa, los feligreses de España iniciaron una campaña virtual para boicotear a Burger King. La cadena de establecimientos de comida rápida se convirtió en el centro de una gran polémica por su última campaña, en la que parodiaron humorísticamente dichos religiosos relacionados con la Pascua para anunciar su nueva hamburguesa vegetal.

Los carteles comenzaron a aparecer por Sevilla, una de las localidades más tradicionales en el país europeo que ya de por sí tiene una larga historia cristiana, el pasado Jueves Santo. "Tomad y comed todos de él. Que no lleva carne", lee uno de los polémicos carteles. "Vegetal de mi vegetal", escribe otro, en referencia a la frase "carne de mi carne" pronunciada por el símbolo católico.

Los carteles aparecieron por toda Sevilla los días previos a Pascua.

La campaña de marketing logró su propósito y llamó la atención de cientos de internautas en las redes sociales. Pronto, el nombre de la cadena de comida estadounidense estaba en la cima de las tendencias de Twitter, y mientras varios de los usuarios felicitaron a la empresa por su ingenio, poco después comenzaron a llover las críticas.

"¿Qué pasaría si atentara @burgerking_es contra el sentimiento religioso de otra confesión? Se admiten sugerencias de respuesta", "Por lo visto, la perdida del gusto culinario y la falta de respeto a los sentimientos religiosos van de la mano..." y "Os imagináis a @burgerking_es diciendo que un hombre Musulmán  cuando muere le esperan 72 hamburguesas para comer junto con Alá? Verdad que no? Sabéis porque? Porque insultar a los cristianos es gratis", fueron algunos de los comentarios de los internautas religiosos.

#BoicotBurgerKing fue tendencia en Twitter en España

Los carteles despertaron el desprecio de la comunidad cristiana en España.

Pronto, el enojo de los religiosos españoles se convirtió en un intento de boicot a la cadena de comida rápida. El hashtag #BoicotBurgerKing comenzó a trepar por las tendencias de la red social del pajarito, con cientos de usuarios pidiendo a sus respectivos seguidores que dejaran de dar su dinero a la empresa.

El movimiento virtual no tardó en llamar la atención de figuras políticas y religiosas de importancia para España: desde su cuenta oficial de Twitter, el sacerdote Juan Manuel Góngora denunció: "Hola @burgerking_es. Debido a vuestra campaña ofensiva contra la Eucaristía, aconsejo a mis más de 46.000 seguidores que no vuelvan a ir nunca a un establecimiento vuestro. A ver si así aprendemos a respetar. #BoicotBurgerKing".

 

El eurodiputado Jorge Buxadé, del partido ultranacionalista Vox, también se sumó al boicot: "Cierto, no me gusta ver los logos de las multinacionales menospreciando frívolamente nuestra fe y las tradiciones de miles de españoles". Pero aun así, han sido muchas las voces, también de católicos, que se han posicionado a favor de la empresa y en contra de los comentarios de quienes se han sentido ofendidos. En sus mensajes en Twitter han criticado que, por ejemplo, no molesta el abuso de menores en la Iglesia y sí lo que dice una campaña publicitaria.

"Felicidades a los autores de la campaña, han conseguido estar en todas partes y casi gratis. Muy ingeniosa, la verdad. El resto, os ofendeis porque queréis. No menciona a Jesús, ni la iglesia, ni Dios... es que es absurdo" y "Flipando con #BoicotBurgerKing. Un sector que suele quejarse de la "generación de cristal" demostrando una piel finísima debido a una campaña para nada ofensiva, de hecho bastante ingeniosa en mi opinión. Imaginad si se escandalizaran igual por los trapos sucios de la iglesia", fueron acotaciones del otro lado de la cancha.

La respuesta de Burger King al boicot en su contra

Un día después de iniciada la polémica por los carteles de su nueva hamburguesa, Burger King respondió a las denuncias de los creyentes españoles. Desde su cuenta de Twitter, oficial, la empresa prometió retirar la campaña publicitaria de las calles de España y pidió perdón por la ofensa cometida:

 

"Pedimos disculpas a todos aquellos que se hayan sentido ofendidos por nuestra campaña dirigida a promocionar nuestros productos vegetales en Semana Santa. Nuestra intención nunca ha sido ofender a nadie y ya ha sido solicitada la retirada inmediata de la campaña", escribió la empresa estadounidense.

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