El número de muertos por el terremoto que afectó el centro de México llegó en el mediodía de este miércoles a 225, entre los que se encuentran 32 menores que quedaron atrapados en una escuela primaria, mientras que las autoridades piden a la población de las zonas afectadas no circular por las calles para facilitar el trabajo de los equipos de rescate y por temor a que nuevas réplicas provoquen más víctimas.

De acuerdo al último informe oficial, difundido por el coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente, en la cuenta de Twitter del organismo, los muertos ascienden a 225, de los cuales 94 en Ciudad de México, 71 en el estado de Morelos, 43 en Puebla, 12 en el Estado de México, 4 en Guerrero y 1 en Oaxaca.

Los equipos de rescate continuaban esta mañana trabajando contra reloj para encontrar sobrevivientes al sismo que, con una magnitud de 7,1 en la escala de Ritcher, sacudió al centro del país, ya que todavía muchas personas continúan atrapadas entre los escombros, en tanto que los heridos podrían superar los 700, según la información oficial.

El terremoto de ayer golpeó pocas horas después de que en todo el país se realizara un simulacro de sismo para recordar el devastador movimiento de 1985, cuando, también un 19 de septiembre, murieron más de 10.000 personas.

El Servicio Sismológico Nacional (SSN) informó que el terremoto se produjo a las 13.14 en el límite de los estados de Puebla y Morelos, a 120 kilómetros del Distrito Federal (DF) y que hasta el momento tuvo 23 réplicas. 

"México se encuentra en una zona de alta sismicidad debido a la interacción de 5 placas tectónicas. La placa de Norteamérica, la de Cocos, la del Pacífico, la de Rivera y la placa del Caribe. Por esta razón no es rara la ocurrencia de sismos. El Servicio Sismológico Nacional reporta en promedio la ocurrencia de 40 sismos por día”, explicó el SSN en un informe sobre el terremoto.

Entre las más de 700 personas registradas como heridas hasta el momento, 40 se encuentran en estado delicado, 400 están graves y unos 200 con lesiones leves, según explicó el alcalde de Ciudad de México, Miguel Angel Mancera, quien firmó una declaración de emergencia para la capital, donde 39 edificios cayeron por completo.

Sin embargo, no se descarta que con el correr de las horas el número de víctimas fatales pueda subir, ya que el propio Puente había informado esta madrugada que los muertos eran 248, pero una hora más tarde, corrigió la cifra y precisó que se trataba de 217.

"Es de esperar que todavía podamos tener un número mayor, deseando que no sea así, pero es probable", señaló Peña Nieto, en un mensaje a todo el país difundido por televisión en la noche de ayer. Hoy, el gobierno mexicano declaró tres días de duelo.

Mancera explicó que muchas personas fueron rescatadas vivas y continúan las labores de rescate ya que en la mayoría de edificios colapsados se teme que pueda haber gente bajo los escombros. A los 39 edificios dañados se suman 500 o 600 inmuebles que deberá ser revisados para verificar sus daños, y de estos otros 30 tendrán que analizarse “con mayor cuidado”, pues presentan graves daños.

Entre la desesperación y el desconcierto de la población, las autoridades pidieron por medio de las redes sociales que la gente no salga a la calle. “Permanece en casa (si es seguro) / NO difundas rumores / Cede el paso a la ambulancia”, es el pedido que se difundió desde la Presidencia.

La Secretaría de Educación Pública (SEP) decretó que este miércoles se suspendieran las clases de todos los planteles de la Ciudad de México, Puebla, Morelos, Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Tlaxcala, Estado de México, Hidalgo y Michoacán.

Asimismo, la institución informó de que en la Ciudad de México se tienen contabilizadas, de forma preliminar, 209 escuelas afectadas, 15 con daños mayores.

De las víctimas registradas, 32 corresponden a los alumnos de la escuela privada Enrique Rébsamen, donde los rescatistas continúan trabajando para ayudar a los niños y docentes que aún permanecen atrapados allí. Además de los chicos, también murieron cinco adultos en ese establecimiento ubicado en el barrio de Villa Coapa, en el sur de la Ciudad de México, al que asisten 400 alumnos.

En la madrugada, el almirante José Luis Vergara, oficial mayor de la Secretaría de Marina, señaló que todavía se escuchaba gente con vida entre los escombros. “Tenemos comunicación con una maestra que está atrapada y dice estar con un alumno con vida. Estamos haciendo nuestro mayor esfuerzo por rescatarla con vida en breve”, dijo.

Otras 11 personas murieron al caer la cúpula y el techo de la Iglesia Santiago Apóstol de Atzala, a unos 170 kilómetros al sureste de Ciudad de México, en el estado de Puebla, en momentos en que se celebraba allí un bautismo, aunque lograron salvarse el sacerdote y un sacristán, y fueron los propios vecinos quienes removieron los escombros y pusieron velas junto a los cuerpos de los fallecidos que cubrieron con sábanas. 

El terremoto se produjo el mismo día, un 19 de septiembre, que el devastador sismo que en 1985 destrozó la capital mexicana -con una magnitud de 8,1- y dejó unos 10.000 muertos, y tras el ocurrido el último 7 de septiembre, de 8,2 grados de magnitud, que dejó 98 muertos en el sur del país.