Una estudiante de 17 años caminaba a su escuela en la localidad estadounidense de Houston, al sureste de Texas, cuando un conductor borracho frenó cerca de ella, bajó y la agarró a la fuerza para subirla al rodado.

"Estaba tratando de arrastrarme adentro (de la camioneta). Pensé que iba a secuestrarme, luego violarme y asesinarme", relató la víctima.

Cecilia Ruíz, es la mujer que conducía por la calle para llevar a su hija a la escuela y se dio cuenta de lo que estaba pasando y, sin dudarlo, decidió ayudarla.

"Pudimos ver que ella intentaba alejarse de él, lo empujó con fuerza, y luego se dio la vuelta nos miró a nosotras", relató Ruíz. Después aceleró para seguirle el paso al secuestrador y le pidió a su hija que llamara a la policía para informar del caso.

Durante la persecución, la víctima llamó a sus padres para ponerlos al tanto de la situación.

"Mami me quería llevar… me agarró…", se escucha decir a la víctima en un tono de desesperación, mientras Ruíz perseguía a toda velocidad al sospechoso y su hija grababa con el celular el incidente.

La persecución continuó por más de 10 minutos en el vecindario, pero el conductor logró escapar por un momento. "Sentí que debía ir a otra calle (para ubicarlo de nuevo)”, dijo la buena samaritana.

El malviviente fue identificado más tarde como Daniel Zapata, conducía de forma errática y chocó la camioneta de la mujer que lo perseguía y luego terminó metido en una zanja al lado de la ruta. El sujeto bajó del vehículo y ofreció que pagaría por los daños si lo dejaban ir.

Afortunadamente llegó la policía llegó al lugar y Zapata fue arrestado y ahora enfrenta cargos de intento de secuestro, agresión agravada y manejar intoxicado (DUI). El sujeto tiene antecedentes penales anteriores, incluidos DUI y robo, según registros judiciales.

"Ellas fueron mis ángeles en ese momento. No había nadie más", dijo la víctima.

Así evitó el secuestro