Los equipos de rescate de Taiwán lograron rescatar este jueves a 50 personas que permanecían atrapadas tras el terremoto de 6,4 grados en la escala Richter que sacudió la isla este martes y dejó nueve muertos, por lo que ahora quedan ocho personas que aún permanecen desaparecidas. 

En las últimas horas y apremiados por el riesgo de que nuevos temblores puedan causar más derrumbamientos y muertes, los equipos taiwaneses, con el apoyo de expertos japoneses y militares, rescataron a decenas de personas que se encontraban atrapadas en edificios dañados o parcialmente derrumbados.

"Las operaciones de rescate van muy bien y a un ritmo increíble", manifestó en esta joranda a la prensa el sismólogo coreano Sun Wen, cuando visitaba el lugar. 

Hasta el momento, se registraron nueve muertos y 270 heridos, mientras que ocho personas permanecen desaparecidas, según las últimas cifras divulgadas por las autoridades.

Entre los desaparecidos, se sospecha de una trabajadora doméstica de nacionalidad filipina que se encontraba en el séptimo piso del edificio residencial Yunmentsuiti, así como una pareja canadiense y un niño y cuatro adultos chinos en el Hotel Meilun, detalló el Centro de Operaciones de Emergencia de Hualien, informó la agencia de noticias EFE.

Con cuatro muertos y cinco desaparecidos, los turistas chinos fueron los más castigados por el sismo.
El rescate de las víctimas se efectuó de manera diferente al del año pasado, cuando en la misma fecha ocurrió un terremoto de magnitud 6,6 en la ciudad taiwanesa de Tainan, donde el edificio Weiguan se derrumbó y murieron 115 personas.

En Taiwán empezaron a pensar que el 6 de febrero es una fecha de mal presagio en la isla, ya que en dos años consecutivos fue una fecha de terremotos con numerosas víctimas.

Muchos de los desplazados pasarán ahora al Año Nuevo Lunar, principal festividad en la isla, en casas de familiares o amigos, o en los dos centros de acogida que albergan a 736 personas.

El terremoto, con una magnitud de 6,4 grados, ocurrió la noche de este martes a 22 kilómetros de la ciudad de Hualien y a 10,6 kilómetros de profundidad.

Antes y después de este terremoto se registraron cientos de temblores de diferentes magnitudes, algo que es inusual, según el director del Centro Sísmico de la isla, Chen Kuo-chang. Taiwán se encuentra en el llamado anillo de fuego del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica, y en 1999 registró un terremoto de magnitud 7,6 que causó 2.415 muertos. 

Fuente: Télam