Un terremoto de 4 grados de magnitud en la escala Richter sacudió anoche la isla italiana de Ischia, frente a Nápoles, y dejó como saldo dos muertos y decenas de heridos, además de daños materiales. De acuerdo al Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología, el temblor se sintió a las 20.57 local (5 horas menos en la Argentina) y tuvo su epicentro a diez kilómetros de profundidad.

Además de los fallecidos, hay al menos 25 personas heridas, algunas muy graves, ante el colapso de varias construcciones, en la isla de poco menos de 50 kilómetros cuadrados y 60.000 habitantes, informaron medios locales. Una de las dos víctimas es una mujer que resultó golpeada por el derrumbe en la iglesia de Santa María del Sufragio.

Además hay 10 desaparecidos, entre los cuales figuran 3 niños. Según las primeras imágenes, el sismo se notó con fuerza en algunas de las localidades isleñas. En plena temporada de verano, obligó a residentes y turistas a salir rápidamente hacia las calles desde las casas y hospitales.

La interrupción del servicio eléctrico afectó a las localidades insulares de Casamicciola, Barano y Forio. La cadena RaiNews mostró los primeros derrumbes parciales en algunas casas al norte de la isla, y el temor de la gente que esperaba en las calles de la ciudad.

Como medida de precaución fue evacuado el hospital Rizzoli en la localidad de Lacco Ameno, también al norte de la isla, al detectarse la presencia de grietas en el edificio, según informó su alcalde, Giacomo Pascale, citado por el diario Corriere della Sera.

El terremoto se da casi en coincidencia con el sismo, con epicentro en el centro del país, que el 24 de agosto de 2016 dejó 299 muertos en toda Italia, incluidos 238 en la localidad de Amatrice. La isla de Ischia tiene origen volcánico y es uno de los destinos turísticos más populares del Golfo de Nápoles, ciudad de la que dista unos 30 kilómetros y es conocida por los numerosos establecimientos termales que aprovechan sus aguas y barros de propiedades terapéuticas.