En el seno de la coalición, la Forza Italia de Berlusconi sumaría entre el 30% y el 38% en el Senado y el 28,5% y el 36,5% en la Cámara Baja. De cerca le seguiría el Movimiento Cinco Estrellas (M5S), partido que conseguiría por sí solo, sin ir en coalición, entre un 29% y un 32% en el Senado y el 29,5% y el 32,5% en la Cámara de Diputados. Esto indica que el vencedor no tendrá la mayoría para gobernar y por eso deberá buscar aliados para poder hacerlo.

Italia celebró elecciones parlamentarias en una jornada teñida de tensión e irregularidades en distintas ciudades del país europeo. Los colegios electorales abrieron sus puertas a las siete de la mañana y los italianos pudieron emitir su voto hasta las once de la noche, hora en la que comenzaron a conocerse los primeros resultados. Se registraron diversos percances a lo largo de la jornada, sobre todo durante las primeras horas del día.

En Sicilia, se imprimieron unas 200.000 boletas con errores, las cuales presentaban algunos nombres incorrecto de los candidatos, por lo que el Gobierno dispuso que se reimpriman. Por este motivo, la apertura de algunas mesas se retrasó y generó largas colas. "En el día más importante de la democracia, el de las elecciones, hay retrasos y errores inaceptables. Espero que esto no desanime a los ciudadanos a que participen", apuntó Pietro Grasso, presidente del Senado italiano. Por otra parte, en Roma también se registraron boletas mal impresas, por lo que la votación debió ser suspendida durante horas.

El país del viejo continente eligió de esta manera a los 630 diputados del Parlamento, mientras que los ciudadanos mayores de 25 años seleccionaron a los 315 senadores de la Cámara Alta italiana. Esta elección se caracterizó por el desconcierto sobre quién ganará, ya que ningún candidato llegaba con una amplia mayoría a las elecciones.

Asimismo, toda Europa observó con especial atención las elecciones, ya que se vivieron meses de total incertidumbre y temor por lo que puede pasar de ahora en más. Los jefes de estado de los países de la Unión Europea están en vilo frente a la discusión sobre la continuidad y la estabilidad de los mercados financieros, lo que volverá a poner en riesgo la cohesión de la alianza.

Después de la votación del Brexit en junio de 2016, y las elecciones del año pasado en Francia, Alemania y Austria, donde partidos de derecha y euroescépticos ganaron consenso, las elecciones en Italia generaron que el mundo entero esté atento a los comicios, los cuales definirán la política de gran parte de Europa.