Los líderes de Estados Unidos, Francia, el Reino Unido y Alemania pidieron este viernes explicaciones a Rusia por el atentado contra un exespía ruso en Inglaterra, en el primer ataque químico en Europa en más de medio siglo. 

"Nosotros, los líderes de Francia, Alemania, Estados Unidos y el Reino Unido, condenamos el atentado contra Serguéi y Yulia Skripal en Salisbury", afirmaron en un comunicado conjunto la primera ministra británica Theresa May, su par alemana Angela Merkel, y el presidente francés Emmanuel Macron y el estadounidense Donald Trump


"El uso de un agente nervioso de rango militar, de un tipo desarrollado por Rusia, constituye el primer uso ofensivo de un agente nervioso desde la Segunda Guerra Mundial. Es un ataque a la soberanía británica", añadieron, denunciando "un patrón" de conductas irresponsables del país presidido por Vladimir Putin

"Compartimos la conclusión británica de que no hay alternativa posible" a la responsabilidad rusa en el atentado, afirmaron los cuatro líderes, reclamando a Moscú que responda "a todas las preguntas", en particular a las surgidas sobre su programa de armas químicas novichok. 

"Reclamamos a Rusia que responda a todas las preguntas relacionadas con el atentado de Salisbury", exigieron. 

" Rusia debería en particular dar una información plena y completa del programa Novichok a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas", pidieron los cuatro, en un comunicado que zanja cualquier asomo de división entre los aliados. 

May anunció el miércoles una serie de sanciones contra Rusia, entre ellas la expulsión de 23 diplomáticos rusos y la interrupción de los contactos bilaterales, al considerar que Moscú es “culpable” del envenenamiento en su territorio del exespía ruso y de su hija. 

 

 

Rusia promete responder a la represalia de Londres

Rusia prometió una pronta respuesta a la expulsión "irresponsable" de diplomáticos rusos del Reino Unido por el envenenamiento de un ex espía ruso en suelo británico, en medio de la mayor crisis entre ambos países desde la Guerra Fría.

El canciller ruso, Serguei Lavrov, dijo que las acusaciones de Londres de que Rusia envenenó al ex espía Serguei Skripal y a su hija Yulia con un agente nervioso son "absolutamente descaradas, infundadas y gratuitas".

En declaraciones en un foro en Moscú, el ministro dijo que "no hay duda" de que Rusia responderá "pronto" con la expulsión de diplomáticos británicos, y que la medida se hará pública luego de haberse comunicado a la parte británica.

El vocero del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo que la expulsión de los diplomáticos rusos fue "absolutamente irresponsable", también anticipó represalias y agregó que el presidente Vladimir Putin elegirá la opción que más convenga a los intereses rusos. 

Poco antes, la vocera de la Cancillería, Maria Zajarova, volvió a llamar a Londres, tal como Moscú viene haciendo desde el inicio de la crisis, a presentar "todos los materiales existentes relativos al incidente".

Skripal y su hija fueron hallados inconscientes cerca de un shopping de la ciudad inglesa de Salisbury el 4 de marzo pasado, y desde entonces permanecen internados en grave estado. 

EEUU sanciona a Rusia por interferencia electoral

El gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, aplicó sanciones a ciudadanos y entidades rusas por su presunta injerencia en las elecciones presidenciales de 2016 y acusó a Rusia de una operación para hackear la red eléctrica e infraestructura clave de Estados Unidos, incluyendo el sector de la aviación.

Las medidas son las más fuertes adoptadas contra Rusia por Trump, luego de meses de acusaciones a su administración de ser demasiado indulgente con Rusia y al presidente en particular de no querer confrontar con su par ruso, Vladimir Putin, que se apresta a lograr un cuarto mandato en elecciones que se celebrarán el domingo.

Funcionarios de seguridad nacional dijeron que el FBI, el Departamento de Seguridad Interior y organismos de inteligencia concluyeron que la inteligencia rusa estuvo detrás de un amplio abanico de ciberataques que comenzaron hace un año y que lograron infiltrar los sectores energéticos, comercial, industrial, de la aviación y del agua.

Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato con medios estadounidenses y extranjeros, informó el diario The Washington Post.

Las fuentes afirmaron que los hackers rusos eligieron sus blancos, obtuvieron acceso a sistemas informáticos, realizaron "reconocimientos de redes" de sistemas que controlan elementos clave de la economía estadounidense y luego intentaron borrar sus rastros eliminando evidencia de su infiltración, agregó el diario capitalino.

El gobierno ayudó a las industrias a repeler los ataques rusos de todos los sistemas que hasta ahora se sabe que se vieron penetrados, dijeron los funcionarios, aunque advirtieron que continuaban los esfuerzos por proseguir con los ataques.

También, Estados Unidos sancionó a 19 ciudadanos y cinco entidades rusas por la presunta interferencia de Rusia en las presidenciales norteamericanas de 2016 y por varios ciberataques, incluyendo uno que afectó a empresas de toda Europa hace 11 años. 

Entre los ciudadanos afectados por las sanciones figuran 13 personas que ya fueron imputadas por el fiscal especial estadounidense Robert Mueller como parte de la investigación que lleva adelante sobre si Rusia interfirió en las elecciones de 2016 y sobre si se confabuló con la campaña de Trump para favorecer su triunfo.

La decisión se anunció poco después de que Trump, junto a los gobernantes del Reino Unido, Alemania y Francia condenaran de manera conjunta el envenenamiento del ex espía Serguei Skripal en Salisbury, en el sur de Inglaterra, y responsabilizaran a Rusia de este ataque.

Las penalidades anunciadas hoy consisten en el congelamiento de cualquier activo ruso en dólares estadounidenses y una prohibición para que ciudadanos estadounidenses hagan negocios con los individuos y entidades castigadas, dijo el Departamento del Tesoro.

Se trata de la primera ronda de sanciones anunciada por Estados Unidos desde que el Congreso aprobara un proyecto de ley de sanciones contra Rusia el año pasado, una legislación que firmó Trump, pero que hasta ahora no se había implementado.

"La administración enfrenta y contrarresta la actividad cibernética maligna de Rusia, incluyendo su intento de interferencia en las elecciones estadounidenses, los ciberataques destructivos y las intrusiones dirigidas a la infraestructura crítica", aseguró el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, en un comunicado.

Funcionarios del Departamento del Tesoro que hablaron bajo condición de anonimato aseguraron que las sanciones "forman parte de una serie de acciones futuras para seguir presionando a Rusia", informó la agencia de noticias EFE.

El vicecanciller ruso, Sergei Ryabkov, dijo que Rusia tomaba las sanciones con calma, aunque advirtió que su país ya comenzó "a preparar una respuesta".

El viceministro insinuó que el gobierno de Trump eligió el momento del anuncio para que coincidiera con la recta final hacia las elecciones presidenciales de Rusia del domingo, en las que se espera una abrumadora victoria de Putin.

"Esto está atado al desorden interno de Estados Unidos, atado por supuesto a nuestro calendario electoral", dijo Ryabkov a la agencia de noticias rusa Tass.