Como un nene que ve cómo su sueño se hace realidad, el presidente yanqui compartió en las redes sociales su alegría por el inicio de la construcción del muro fronterizo con México, a la que acompañó por varias fotos de la obra. "¡Gran noticia, esta tarde, sobre el comienzo de nuestro Muro Sur!", escribió Donald Trump en su cuenta de Twitter, junto a varias fotos en la que se puede observar el avance de la construcción de la polémica pared.

El pasado domingo, Trump ya había anunciado que los trabajos iban a empezar "de inmediato" y este miércoles, uno de sus principales objetivos de campaña se hizo realidad. "Se puede hacer mucho con los 1.600 millones de dólares otorgados para construir y reparar el muro fronterizo. Es sólo un pago inicial. El trabajo comenzará de inmediato", había señalado, mientras que, en otro tuit, aseguró: "El resto del dinero vendrá".

Sin embargo, ese monto es muy lejano a los 25.000 millones de dólares en los que la totalidad de la pared había sido presupuestada.

Twitter, su mundo

El anuncio del inicio de la construcción del muro llegó horas después de que el jefe de la Casa Blanca se mostrara satisfecho por el posible avance de la desnuclearización de Corea del Norte. En sus habituales cadenas de tuits matutinos, recordó que "durante años y a través de muchas administraciones, todos dijeron que la paz y la desnuclearización de la península coreana no eran ni siquiera una pequeña posibilidad".

"Ahora hay una buena posibilidad de que Kim Jong-un haga lo que es correcto para su pueblo y para la humanidad", siguió. En ese marco, reveló que el mandatario chino Xi Jinping se comunicó con él tras la reunión con su par norcoreano y le expresó que "Kim espera con ansias" la cumbre prevista para mayo.

"¡Esperamos nuestra reunión!", tuiteó Trump, aunque advirtió que, "mientras tanto y desafortunadamente, las sanciones y la presión máximas deben mantenerse a toda costa" sobre Pionyang. Las expresiones del presidente yanqui llegaron luego de la visita en tren de Kim Jong-Un a Pekín, en su primer viaje conocido al exterior, que buscó reforzar la relación antes de los encuentros con Trump y con el mandatario surcoreano, Moon Jae-in.