El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió despectivamente a una senadora demócrata como Pocahontas durante un encuentro en la Casa Blanca con indígenas navajos que sirvieron en la Segunda Guerra Mundial como transmisores de códigos secretos, lo que desató una nueva polémica en el país.

Trump suele referirse a la senadora por Massachusetts Elizabeth Warren con el nombre de Pocahontas -una famosa joven indígena del siglo XVII- para burlarse de las supuestas raíces indígenas de la legisladora, una de las principales referentes progresistas del Partido Demócrata.

Muchos pensaban que este lunes se abstendría de atacarla de esa manera ya que estaba condecorando a cinco veteranos navajos en el Despacho Oval de la Casa Blanca. Sin embargo, el mandatario volvió a dar la nota.

"Ustedes estuvieron aquí mucho antes de que ninguno de nosotros estuviéramos aquí", les dijo Trump a los representantes de los pueblos originarios, quienes durante la Segunda Guerra Mundial desarrollaron un código basado en el idioma navajo para enviar mensajes cifrados e impedir así que el enemigo los entendiera si lograba interceptarlos.

"Aunque tenemos a una representante en el Congreso que, según dicen, ha estado aquí desde hace mucho tiempo. La llaman Pocahontas", agregó Trump, sonriendo y mirando a los veteranos navajos, informó la agencia de noticias EFE.

Warren no tardó en reaccionar. "Es profundamente lamentable que el presidente de Estados Unidos no pueda aguantar ni siquiera una ceremonia de homenaje a estos héroes sin tener que soltar un insulto racial", sentenció la senadora opositora en una entrevista con la cadena de noticias NBC.

Más tarde, la vocera de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, intentó justificar el comentario sarcástico del mandatario. La funcionaria aseguró en conferencia de prensa que "no era la intención del presidente" emitir ningún "insulto racial" delante de los indígenas navajos.

"Lo que mucha gente considera ofensivo es que la senadora Warren mintiera sobre sus orígenes para impulsar su carrera", agregó Huckabee Sanders.

Warren, una de las figuras más destacadas y combativas del Partido Demócrata, dijo en 2012 que tenía raíces indígenas y que su familia había transmitido las historias de sus ancestros durante generaciones. No obstante, hasta ahora no se encontraron documentos que corroboren ese vínculo.

A partir de eso, varios dirigentes conservadores, entre ellos Trump, utilizaron la falta de evidencia histórica para acusar a la senadora de usurpar una historia que no le pertenecía y de sacar provecho de ella a lo largo de su carrera profesional. 

Warren, en cambio, afirma que las críticas y los ataques de Trump y parte del oficialismo republicano se deben a su gestión en el Senado y su lucha incansable contra los intentos de la Casa Blanca de achicar el sistema de salud, las ayudas sociales y cambiar el sistema impositivo para -sostiene- beneficiar a los más ricos.