El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió este miércoles en privado con víctimas de la masacre de Las Vegas internadas en un hospital, poco después de aterrizar en la ciudad de los casinos días después del peor tiroteo en la historia moderna del país.

El avión presidencial Air Force One aterrizó en el aeropuerto internacional de McCarran, de Las Vegas, y Trump y la primera dama, Melania, vestida completamente de negro en señal de luto, fueron recibidos por autoridades locales como la alcaldesa de la ciudad, Carolyn Goodman, y el alguacil Joe Lombardo.

La visita llega tres días después de que un contador jubilado descargó una lluvia de balas desde el piso 32 de un hotel casino sobre una multitud que asistía en la calle a una concierto de música country al aire libre. 

El tiroteo dejó 59 muertos y 527 heridos, muchos alcanzados por los disparos y otros como consecuencia de la estampida para huir del lugar. 

El autor de los disparos se suicidó dentro de la habitación del hotel desde el cual abrió fuego al verse confrontado por la policía, y sus misteriosas motivaciones son objeto de una profunda investigación en la que colaboran el FBI y el Departamento de Seguridad Interior. 

"Es algo muy triste. Vamos a ofrecer nuestros respetos y ver a la policía, que ha hecho un trabajo realmente fantástico en un periodo de tiempo muy corto", dijo Trump a periodistas antes de abandonar la Casa Blanca.

Agregó que las autoridades estaban “enterándose de muchas más cosas” sobre el autor de la masacre, Stephen Craig Paddock, y que hay más detalles de la investigación que serán “anunciados en el momento apropiado”.

"Es muy, muy triste para mí personalmente", declaró el mandatario, citado por la cadena CNN.
La primera parada de Trump en Las Vegas fue en el centro médico University Medical Center, donde se reunió y habló en privado con víctimas del tiroteo del domingo por la noche, con sus familiares y con profesionales médicos.

En su camino al hospital, la caravana del presidente y magnate inmobiliario pasó frente al hotel Mandalay Bay, desde donde disparó Paddock, y también frente a su propio hotel Trump.

Trump tiene una con conexión personal de larga data con Las Vegas, una ciudad donde su nombre está escrito en enormes letras doradas en lo alto de su hotel. También hizo una intensa campaña en toda Nevada durante su carrera a la presidencia, congregando a grandes multitudes en actos en la zona de Las Vegas.

El tiroteo reabrió el debate sobre la necesidad de controlar la venta y tenencia de armas en Estados Unidos, con la oposición demócrata otra vez al frente del reclamo.

Sin embargo, el oficialista Partido Republicano, que controla el Congreso, ha dejado en claro que no tiene intención de tomar ninguna medida de restricción de las armas automáticas o de cargadores con alta capacidad de almacenaje

Fuente: Télam