Ciudades en todo el mundo se vieron obligados a repensar la seguridad a raíz de la pandemia de Covid-19. Desde el cierre de oficinas hasta las medidas preventivas como el uso de barbijos y la distancia entre personas o las restricciones en los restaurantes, el coronavirus modificó el esquema de prioridades. En este contexto, cinco urbes lograron destacarse gracias a sus implementaciones.

Con el objetivo de entender qué cambios han llevado a una mayor seguridad, la revista The Economist publicó recientemente el "Índice de ciudades seguras 2021", que clasifica a 60 capitales según 76 indicadores de seguridad en infraestructura, vida digital, seguridad personal, factores ambientales y salud, que este año incluye preparación para pandemias y mortalidad por Covid-19.

Aquellas que lideraron el relevamiento, incluidas Copenhague, Toronto, Singapur, Sídney y Tokio, presentan una correlación entre la seguridad general y un fuerte sentido de cohesión social, inclusión total de la población y confianza en la sociedad.

Copenhague

En el primer puesto del ránking se ubica Copenahue, la capital de Dinamarca, debido al nuevo pilar de seguridad ambiental del índice, que mide la sostenibilidad (incluidos los incentivos de energía renovable), la calidad del aire, la gestión de desechos y la cubierta forestal urbana.

Estos factores tuvieron un impacto considerable en lo bien que la ciudad y sus residentes pudieron hacer frente a las restricciones pandémicas, que se eliminaron por completo a partir de septiembre de 2021.

"Los parques, las áreas verdes y las vías fluviales fueron extremadamente populares durante la pandemia. Los habitantes de Copenhague paseaban y compraban comida para llevar y disfrutban de los muchos espacios para respirar de la ciudad", señaló a BBC el residente Asbjørn Overgaard, director ejecutivo de la organización sin fines de lucro Copenhagen Capacity.

En el primer puesto del ránking se ubica Copenahue, la capital de Dinamarca.

El Índice de Ciudades Seguras encontró una alta correlación entre el control de la corrupción y las ciudades más seguras, por lo que no sorprende que la clasificación de Dinamarca como uno de los países menos corruptos del mundo haya permitido a sus ciudadanos confiar en sus instituciones y en los demás durante la pandemia.

Copenhague también implementó un programa masivo de pruebas de covid, que sigue siendo gratuito para todos, incluidos los turistas. Los datos recopilados permiten el seguimiento detallado de los brotes.

Toronto

La ciudad más grande de Canadá ocupó un cercano segundo lugar en el índice de seguridad general, con buenos puntajes en infraestructura y seguridad ambiental. Los residentes lo atribuyen a su cultura inclusiva que valora la comunicación dirigida a través de las comunidades, especialmente cuando se trata de concientización y adopción de vacunas.

Farida Talaat, residente de Toronto, señala cómo la ciudad inició una serie de programas de vacunación específicos para la comunidad para garantizar la seguridad sanitaria. Por ejemplo, se implementó un plan para completar las primeras dosis de los residentes que no podían salir de sus hogares; y el Grupo de Trabajo de Científicos Negros sobre Equidad de las Vacunas se estableció al principio de las campañas de vacunación para garantizar un enfoque de la vacuna basado en la equidad.

Toronto, una de las ciudades más importantes de Canadá, ocupó el segundo lugar del relevamiento.

Los residentes también se sienten seguros debido a la larga historia de multiculturalismo de la ciudad. "En Toronto, es normal haber nacido fuera de Canadá. Descubrí que diferentes grupos étnicos y culturales interactúan entre sí y no viven en silos", señaló Filipe Vernaza, quien vive en la ciudad desde 1998.

Singapur

Singapur, que ocupa el segundo lugar en seguridad digital, seguridad de la salud y seguridad de la infraestructura, desplegó esas fortalezas para actuar rápidamente durante los primeros días de la pandemia, implementando el monitoreo digital y el rastreo de contactos.

El país también cuenta con una de las tasas de vacunación más altas del mundo (actualmente en un 80%), pero aún aplica un seguimiento estricto y el rastreo de contactos ante las nuevas variantes.

Singapur fue destacada por su tasa alta de vacunación.

Trabajar desde casa se ha convertido en un estándar en la mayoría de los lugares de trabajo en Singapur para reducir las interacciones, esto se tradujo en un transporte público menos concurrido. Por otro lado, las atracciones turísticas y los centros comerciales tienen entradas limitadas, y los "embajadores de distancia segura" monitorean las multitudes para garantizar que el público cumpla con las órdenes sanitarias; las personas que no las cumplan se enfrentan a costosas multas.

Sídney

La ciudad más grande de Australia obtuvo el quinto lugar en general en el índice y se ubicó entre las diez primeras en seguridad sanitaria. Este fue uno de los primeros países en cerrar completamente sus fronteras durante la pandemia y mantuvo bloqueos estrictos ante el aumento de casos, con un efecto positivo. La tasa de mortalidad de covid per cápita en Australia sigue siendo una de las más bajas del mundo.

Además de sentirse protegidos de la pandemia, los residentes han tenido durante mucho tiempo una fuerte sensación de seguridad personal en las calles de Sídney. "Realmente nunca me había sentido tan segura en un país, como al vivir en Sïdney", dice Chloe Scorgie, fundadora del sitio web de viajes australiano Passport Down Under, quien se mudó por primera vez a esta ciudad en 2018.

La ciudad también ocupó el primer lugar en seguridad digital, que incluye la política de privacidad de la ciudad, las protecciones y amenazas de ciberseguridad y el plan general de ciudad inteligente.

El plan estratégico Ciudad Inteligente describe cómo se podrían colocar sensores inteligentes en contenedores de basura, faros y bancos para recopilar información sobre el uso general, el flujo de transporte y la actividad peatonal. De manera similar, la iluminación inteligente y las redes de CCTV podrían mejorar la seguridad después del anochecer y la economía nocturna.

Tokio

La capital de Japón ocupó el quinto lugar en el índice general y se encuentra en la parte superior del índice de seguridad sanitaria, que mide factores como atención médica universal, preparación para pandemias, esperanza de vida, salud mental y mortalidad por covid-19.

Aunque los casos aumentaron durante los Juegos Olímpicos, las tasas se han reducido drásticamente ya que las vacunas han llegado a casi el 60% de la población. Japón anunció el fin del estado de emergencia federal y el levantamiento gradual de las restricciones a partir de finales de septiembre de 2021.

Tokio fue destacado por sus índices de seguridad sanitaria que mide factores como atención médica universal, preparación para pandemias, esperanza de vida, salud mental y mortalidad por covid-19.

Tokio también se ubicó entre los cinco primeros puestos por la seguridad de su infraestructura, que incluye seguridad en el transporte, facilidad para los peatones y redes de transporte.