El juego Dragons: Rise of Berk, disponible para teléfonos celulares, le trajo un dolor de cabeza muy fuerte a Muhammad Mutaza, que trabaja como doctor y reside en Gales, porque su hijo Ashaz, de 7 años, gastó 1.800 dólares (alrededor de 300 mil pesos) en las opciones que permite la plataforma para conseguir monedas.

El hombre se vio obligado a vender el auto familiar para poder afrontar la deuda. El dinero fue gastado por el nene en solo una hora. El doctor Mutaza le había permitido a su hijo jugar durante ese tiempo al juego que se descarga gratis en iOS y que, igual que muchas otras aplicaciones, incluye compras dentro de la herramienta. El niño realizó 30 transacciones dentro de la aplicación y gastó un total de 1.800 dólares.

A pesar de que Apple le reembolsó 290 dólares al hombre, debió vender su auto para pagar ese saldo y que además despotricó contra la compañía.

Apple mandó una notificación luego de cada compra, pero las mismas llegaron a una dirección de correo electrónico que Mutaza no revisa en forma habitual, según contó en el sitio Cult of Mac. Cuando el doctor se enteró de la deuda, creyó que se trató de algún tipo de estafa, pero luego descubrió que Ashaz era el responsable, ya que el niño conocía la contraseña de la cuenta de su padre.

“Bien hecho, me han estafado, felicitaciones. Han logrado estafar a mi hijo, lo han engañado”, expresó Mutaza quien utiliza desde hace más de 15 años los productos de la marca y dijo que jamás volverá a confiar en sus servicios.

Por su parte, desde Apple dijeron que cualquier iPhone o iPad que utilice un menor de 13 años debería tener habilitada una opción de seguridad que se aplica antes de cada compra y avisa a los adultos responsables en el caso de que un niño quiera realizar una transacción.

El problema, en este caso, fue también que Ashaz lo hizo desde el teléfono que habitualmente usa su padre.

Además de las barreras de seguridad de los dispositivos, expertos remarcan la importancia de que los padres enseñen a sus hijos cuáles son los riesgos que implica el uso de los dispositivos, y especialmente que se involucren en las actividades que ellos realizan en línea.