Un misil disparado por Rusia impactó este lunes en un centro comercial en una ciudad del centro de Ucrania, donde mató al menos a 10 personas e hirió a otras 20. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, confirmó el ataque y dijo que había más de 1.000 civiles en el interior del shopping en el momento de la explosión.

El número de víctimas en la ciudad de Kremenchuk era “inimaginable”, aseguró el mandatario al referirse al ataque más mortífero en el transcurso de la guerra entre Rusia y Ucrania.

Imágenes capturadas por las cámaras de los estacionamientos mostraban el complejo de dos pisos envuelto en llamas y nubes de humo negro.

 

El ataque ocurrió en la ciudad que es sede de la mayor refinería de petróleo de Ucrania, ubicada en la provincia de Poltava, sobre las márgenes del río Dnieper. El gobernador de la región, Dmitro Lunin, dijo que 10 personas murieron y 40 resultaron heridas por el impacto del misil ruso en el shopping.

Zelenski enfatizó por Twitter que el objetivo atacado “no representaba una amenaza para el ejército ruso” y no tenía “valor estratégico”, al tiempo que acusó a Rusia de sabotear “los intentos de la gente de vivir una vida normal".

Otro bombardeo ruso mató hoy a cuatro personas e hirió a 19 más en la ciudad de Jarkov, según informó su gobernador, Oleg Sinehubov, sin dar más detalles.

El ataque ocurrió en la ciudad que es sede de la mayor refinería de petróleo de Ucrania.

El ataque fue condenado por las potencias

Reunidos en Alemania, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y los demás líderes del Grupo de los Siete (G7) se comprometieron hoy a apoyar "el tiempo que sea necesario" en términos humanitarios, diplomáticos y militares a Ucrania, y prometieron más sanciones contra Rusia, pese a las implicancias que esto generó en la economía mundial.

En una conferencia por video con la cumbre del G7, Zelenski instó al G7 a "hacer lo máximo" posible para terminar antes de fin de año la guerra y evitar "la dureza del invierno", que hace más difícil combatir.

Por su parte, el canciller ucraniano, Dmitro Kuleba, dijo que la respuesta de las potencias al ataque contra el shopping de Kremenchuk debía ser "más armas pesadas para Ucrania, más sanciones contra Rusia y más compañías abandonando Rusia".

"Rusia es una desgracia para la humanidad y debería enfrentar las consecuencias", escribió Kuleba en Twitter.

En una conferencia por video con la cumbre del G7, Zelenski instó al G7 a " hacer lo máximo" posible para terminar antes de fin de año la guerra.

El primer ministro británico, Boris Johnson, condenó el "ataque espantoso" contra el shopping y dijo que mostraba "el nivel de crueldad y barbarismo" del presidente ruso, Vladimir Putin.

El secretario de Estado estadounidense, Antony Binken, dijo que el mundo estaba "horrorizado" por el bombardeo y que los responsables iban a "rendir cuentas".

Los bombardeos no cesan

Ayer, Rusia lanzó sus primeros ataques contra Kiev, la capital de Ucrania, en tres semanas. Autoridades ucranianas dijeron que una persona murió y otras seis resultaron heridas cuando un misil ruso alcanzó dos edificios residenciales de la norteña ciudad.

Rusia dijo que lo que atacó fue una fábrica de misiles cercana a los edificios y que lo que impactó en ellos fue un misil antiaéreo ucraniano.

Rusia dijo que lo que impactó en el shopping fue un misil antiaéreo ucraniano.

El Ejército ruso continuó bombardeando hoy fuertemente la ciudad de Lisichansk, en la provincia de Lugansk, luego de capturar el fin de semana la vecina ciudad de Severodonetsk, tras semanas de sitio y ataques aéreos y de artillería.

Rusia controla más de 95% de Lugansk y cerca de la mitad de Donetsk, la otra provincia que forma el Donbass. Moscú se fijo como objetivo la captura de toda la región minera e industrial luego de replegar a sus tropas de los alrededores de Kiev, Jarkov y otras ciudades norteñas, a fines de marzo.

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