La bomba sorprendió a los soldados.

Cuatro soldados tailandeses murieron el viernes por la mañana en la explosión de una bomba activada a su paso por una carretera del sur de Tailandia, escenario de una rebelión separatista musulmana, informaron las autoridades. "El acto busca incitar a la violencia”, denunció en un comunicado el Centro de Mando de la Operación de Seguridad en el sur (ISOC). 


Los cuatro muertos son soldados que habían sido enviados a inspeccionar la carretera, que acababa de ser renovada, en la provincia de Pattani. Debían comprobar que era segura, antes de autorizar el paso por ella de profesores, que a menudo son atacados por los rebeldes en su calidad de representantes del poder central. 


Otras seis personas resultaron heridas, entre ellas un civil. Los musulmanes de la zona reivindican más autonomía para esta región fronteriza con Malasia, que se unió a Tailandia -país de mayoría budista- a principios del siglo XX. Desde 2004, el conflicto dejó más de 6.800 muertos, en su mayoría civiles, pero las negociaciones de paz con Bangkok se encuentran en punto muerto desde el golpe de Estado de 2014.