La violencia en las calles de México van en aumento y los ciudadanos, cansados de la falta de seguridad y descreídos de las autoridades, se rigen por la ley del más fuerte y la justicia por mano propia.

Así fue la suerte para este delincuente que se acercó a su victima y la obligó a bajarse de la moto que se disponía a usar. Justo antes de arrancar, aparecieron en escena cuatro personas con palos y objetos contundentes.

No solo lo hicieron desistir del robo, sino que tuvo que rogar por su vida ya que el ataque se tornó brutal. Minutos más tarde, la policía acudió al lugar y el delincuente fue asistido previo a su detención en la comisaría.