El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, recorrió este lunes una zona de Escuintla devastada por la erupción del Volcán de Fuego, que ha causado al menos 33 muertos, 46 heridos y 1,7 millones de afectados.

El mandatario, que recorrió la zona acompañado de su esposa, Patricia Marroquín, recibió un informe oficial del secretario de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), Sergio García, que además de los heridos versó también sobre los albergues habilitados para atender a los afectados por el incremento de la actividad del volcán, que se registró ayer.

Oficialmente la institución da cuenta de 25 fallecidos, pero las brigadas de rescate han localizado en las últimas horas al menos nueve cadáveres de pobladores completamente calcinados.

En su último reporte, esta mañana, la Conred informó de 25 muertos, 46 heridos, 1.702.130 afectados, 3.265 personas evacuadas y atendidas y 1.689 albergadas.

Además, un puente destruido, dos tendidos eléctricos afectados, así como el aeropuerto internacional La Aurora, el cual ya reanudó operaciones tras la cancelación de 14 vuelos comerciales.

Las brigadas de rescate continúan hoy con las labores de búsqueda de sobrevivientes, ya que las autoridades informaron de que hay un número no determinado de desaparecidos en varias comunidades.

Estas labores se ven interrumpidas por momentos cuando suenan las alarmas de nuevas explosiones en el volcán, situado entre los límites de los departamentos de Escuintla, Chimaltenango y Sacatepéquez, todos ellos en alerta roja.

Los tres han sido declarados también bajo estado de calamidad pública por el presidente Morales, pero esta medida tiene que se aprobada, desaprobada o modificada por el Congreso, en donde hoy el Ejecutivo presentó el acuerdo.