Entre los pasajeros del vehículo había “abuelos y abuelas que estaban ayudando a la salud, elegidos como Tesoros Humanos Vivos por la Unesco, y a los que la propia presidenta de la República Michelle Bachelet había reconocido hace poco”, afirmó el alcalde del municipio de Tirúa, Adolfo Millabur.

Los ancianos fallecidos ejercían la práctica ancestral mapuche de composición de huesos llamada “Ngütamchefe” y, en 2014, fueron reconocidos por su capacidad y sabiduría para sanar fracturas, luxaciones y esguinces. 

Además, eran promotores de la salud y atendían en un centro hospitalario público de Tirúa, en el sur de Chile, donde reside el pueblo mapuche.

El accidente ocurrió en la autopista que une las localidades de Victoria y Curacautín y, según precisaron las autoridades, el conductor perdió el control frente a una curva cerrada.    

Los pasajeros -unos 45- eran funcionarios de la municipalidad de Tirúa, localidad situada a unos 700 kilómetros al sur de la capital  Santiago de Chile, que regresaban de un paseo por la región.

La presidenta Michelle Bachelet envió las condolencias de su gobierno a los familiares de las víctimas.