Alemania responsabilizó a Irán por la continuidad de la guerra y respaldó la ofensiva de Israel y Estados Unidos
El canciller alemán afirmó que el fin del conflicto en Medio Oriente depende del cese del "régimen de los mulás". Pese al apoyo a las operaciones militares, Berlín descartó el envío de tropas y advirtió sobre el impacto energético en Europa.
El gobierno de Alemania acusó este lunes a Irán de ser el responsable de prolongar la guerra en Medio Oriente y respaldó los objetivos de Estados Unidos e Israel de frenar el programa nuclear y de misiles iraní.
La postura fue expresada por el canciller alemán Friedrich Merz, quien afirmó ante la prensa europea que "tan pronto como cese el régimen de los mulás, terminará esta guerra".
En ese sentido, el funcionario responsabilizó directamente al gobierno iraní por la continuidad del conflicto y sostuvo que "depende exclusivamente de este régimen y de la llamada Guardia Revolucionaria cesar las hostilidades".
"Irán es el centro del terrorismo internacional y este centro debe ser clausurado", afirmó Merz. "Y los estadounidenses y los israelíes lo están haciendo a su manera", agregó.
De esta manera, el gobierno alemán expresó su respaldo a las acciones militares de Estados Unidos e Israel en el actual conflicto en Medio Oriente, que se intensificó hacia finales de febrero.
Al mismo tiempo, el canciller manifestó su preocupación ante la posibilidad de una guerra prolongada y advirtió sobre las consecuencias que podría tener para Europa en términos de suministro energético, impacto económico y seguridad, especialmente si el conflicto se extiende o deriva en un eventual colapso del Estado iraní.
No obstante, Merz dejó en claro que Alemania no enviará tropas a la región al señalar que "no es nuestra guerra", y remarcó que el país prioriza una desescalada del conflicto y la búsqueda de canales diplomáticos.
Detalles de la guerra en Medio Oriente
En el plano militar, Israel llevó adelante una "ola a gran escala" de bombardeos en al menos tres zonas de Irán, que incluyeron instalaciones de seguridad y lanzadores de misiles.
Por su parte, Estados Unidos continúa con operaciones navales y aéreas contra objetivos iraníes, que incluyen el hundimiento de buques y ataques contra la fuerza aérea remanente del país, además de bombardeos sobre búnkeres subterráneos mediante aviones pesados desplegados desde bases en el Reino Unido.
En respuesta, Irán lanzó misiles contra Turquía -miembro de la OTAN- que fueron interceptados por un destructor estadounidense en el Mediterráneo oriental. También se registraron ataques contra bases en el Golfo, aunque con menor intensidad tras la destrucción de lanzadores y arsenales de misiles iraníes.
En paralelo, el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo y alrededor del 25% del gas natural licuado (GNL) a nivel mundial, permanece bajo fuerte tensión. El tránsito marítimo se vio interrumpido en varias ocasiones y el precio internacional del crudo superó los 100 dólares por barril.

