Estados Unidos bombardeó una isla de Irán, Teherán respondió con misiles y se disparó el precio del petróleo
El ataque en Larak, cerca del estratégico estrecho de Ormuz, dejó muertos y heridos, según Irán. En respuesta, la República Islámica lanzó misiles y drones contra bases de Estados Unidos en Jordania.
Después de un mes sin ataques contra Irán, Estados Unidos bombardeó dos lanzadores pertenecientes a la Guardia Revolucionaria en la isla de Larak, en el estrecho de Ormuz, y provocó una respuesta de Teherán, que lanzó misiles y drones contra bases de Washington en Jordania.
El accionar tuvo lugar entre la noche del domingo y la madrugada de este lunes y fue confirmado por un funcionario de la Casa Blanca, que explicó que los lanzadores estaban siendo preparados para desplegar cohetes con minas navales en el estratégico estrecho.
La Guardia Revolucionaria también confirmó el ataque y aseguró que dejó muertos y heridos entre sus efectivos y civiles, aunque no precisó una cifra de víctimas. El cuerpo de élite iraní calificó la operación como una "agresión" de Estados Unidos.
Larak está ubicada frente a la costa sur de Irán, cerca del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas utilizadas para el transporte mundial de petróleo. Por este motivo, la zona se convirtió en uno de los principales puntos de tensión entre Washington y Teherán.
El ataque se produjo después de que el gobierno de Donald Trump advirtiera que respondería ante cualquier intento de Irán de colocar nuevas minas navales en el estrecho, dado que, explicaron, podría complicar seriamente el tránsito de buques comerciales.
Se trata del primer ataque de Estados Unidos conocido contra territorio iraní desde julio pasado.
La nueva escalada en Medio Oriente también impactó en los mercados y volvió a empujar al alza al petróleo. El Brent subió cerca de un 5% y superó los 90 dólares por barril durante las operaciones de este lunes, hasta alcanzar los 91,2 dólares.
Teherán respondió con misiles y drones
La respuesta de Irán llegó durante las primeras horas de este lunes. El Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) informó que realizó una operación conjunta con misiles y drones contra dos bases aéreas estadounidenses ubicadas en Jordania.
Según el comunicado, los objetivos fueron las bases Rey Hussein y Al-Azraq. El organismo iraní aseguró que sus fuerzas apuntaron contra sectores destinados al mantenimiento y a tareas técnicas, además de áreas donde se encontraban aviones de combate estadounidenses.
El CGRI afirmó que los ataques provocaron "grave daño" en las instalaciones militares. La ofensiva fue presentada por las autoridades iraníes como una represalia por los bombardeos que Estados Unidos e Israel realizaron contra la isla de Larak.
En su mensaje, la Guardia Revolucionaria calificó la operación como un "castigo al agresor" y advirtió que cualquier nuevo ataque militar contra Irán tendrá una respuesta todavía más fuerte.
El organismo también vinculó la ofensiva con la disputa por el estrecho de Ormuz. "La agresión y el crimen no solucionarán la desesperación del enemigo por debilitar el control de Irán del estrecho de Ormuz", sostuvo.
Irán advierte que no reabrirá Ormuz si Estados Unidos no cumple con sus compromisos
Irán puso una condición para avanzar con la reapertura del estrecho de Ormuz. Teherán aseguró que el acuerdo alcanzado con Omán para permitir nuevamente el tránsito de barcos no comenzará a aplicarse hasta que Estados Unidos cumpla con los compromisos del memorando de entendimiento firmado entre ambos países.
"La República Islámica ha llegado a un acuerdo con Omán sobre las condiciones para el tránsito por el estrecho de Ormuz", explicó el viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, en declaraciones difundidas este domingo por la agencia IRNA.
El funcionario aclaró que el entendimiento todavía no implica la apertura inmediata del paso marítimo. "Sin embargo, este acuerdo no entrará automáticamente en la fase de aplicación, ya que su aplicación está condicionada al cumplimiento de los compromisos por la otra parte, concretamente Estados Unidos", sostuvo.
Gharibabadi fue todavía más contundente al referirse a los próximos pasos. Si Washington no acepta las condiciones planteadas por Teherán, afirmó que "Irán no tiene prisa por abrir el estrecho" y seguirá aplicando sus medidas defensivas.
El acuerdo entre Irán y Omán contempla la creación de un corredor para permitir el paso de buques por Ormuz y establece que su funcionamiento será administrado por los dos países. Hasta ahora, no se había informado que la puesta en marcha del corredor estuviera supeditada a que Estados Unidos aceptara las exigencias iraníes.
Entre esas condiciones figuran el final de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano, el levantamiento del cerco estadounidense sobre los puertos y barcos iraníes y el fin de las sanciones impuestas contra la República Islámica. Estos puntos forman parte del Memorando de Entendimiento firmado por Teherán y Washington en junio.
Irán cerró el paso por el estrecho a mediados de julio, después de nuevos bombardeos estadounidenses sobre el sur de su territorio. Como respuesta, Washington volvió a imponer restricciones sobre los buques y puertos iraníes, una medida que, según Teherán, está afectando a su economía.
Además, la República Islámica mantiene otro reclamo: pretende cobrar tasas por los servicios de navegación, seguridad y protección ambiental a los barcos que atraviesen Ormuz. Estados Unidos rechaza esa posibilidad. Antes del inicio de la guerra, por este estrecho circulaba cerca del 20% del petróleo crudo comercializado a nivel mundial.

